Según afirma José Mª Gómez, CEO de la empresa, a el diario El Conciso, del grupo editorial Joly, se ha presentado en el Juzgado Mercantil de Sevilla un plan de reestructuración de la deuda financiera
La empresa sevillana de vehículos eléctricos de última milla Scoobic ha presentado en el Juzgado Mercantil de Sevilla un plan de reestructuración de su deuda financiera por importe de unos 14 millones de euros, contraída en su mayoría con el Santander, correspondiente fundamentalmente al préstamo que pidió para la construcción de una fábrica en Utrera que aún no ha conseguido poner en funcionamiento por falta de suministro eléctrico, según ha confirmado a El Conciso José María Gómez, fundador, accionista y CEO de la compañía.
Según la información que publica este diario, del grupo editorial Joly (responsable de Diario de Sevilla o Málaga Hoy, entre otras muchas cabeceras), «la situación no es agradable pero hemos reaccionado para volver pronto a la normalidad porque tenemos mercado y clientes», ha explicado Gómez, quien anuncia que la compañía trabaja ya en una ampliación de capital de 8,5 millones que será suscrita por los socios. El empresario cita dos razones fundamentales que han llevado a la compañía al Juzgado Mercantil. «En primer lugar, teníamos adjudicado un contrato de 20 millones por parte de los servicios postales de Francia pero finalmente no hemos firmado porque el Gobierno francés ha optado por un competidor galo a pesar de que nosotros habíamos pasado las pruebas y homologaciones, y teníamos mejor precio», declara Gómez.
De otro lado, «firmamos -dice- una alianza con Nimo Grupo para otorgarle la exclusiva de venta en el sector retail. El objetivo era vender al por menor 10 millones de euros en vehículos eléctricos en 2025 pero sólo han logrado vender un millón de euros euros». De hecho, constituyeron a finales del 2024 la mercantil Nimo Scoobic Mobility Spain para la distribución de las unidades de última milla en España y Portugal.
José María Gómez afirma que en 2024 la compañía facturó 10 millones de euros y la previsión de ventas para 2025 era de 30 millones de euros. «Al no firmar el contrato con Correos de Francia ni cumplir los objetivos de venta al por menor, hemos dejado de ingresar 29 millones», explica el directivo, quien confirma que los ingresos se desplomaron hasta los 4 millones de euros el pasado año.
Con estos números no han podido afrontar el pago del crédito ICO Covid que firmaron para levantar la fábrica, cuyo presupuesto ha rondado los 20 millones. «Se financiaron 12 millones de euros con el compromiso de que al finalizar la obra haríamos una hipoteca sobre la fábrica y se pagaría así el préstamo. La obra la terminamos en septiembre de 2025 pero no tenemos luz y las oficinas están funcionando con grupos electrógenos porque Endesa no nos ha facilitado el suministro eléctrico. Sin luz no podemos tener licencia de ocupación y sin licencia de ocupación no podemos tener hipoteca. Así que ahora no podemos pagar 12 millones de euros de golpe al Santander», añade.
Socios, de Manuel Lao a Víctor de Aldama
Al acudir al Juzgado para aprobar un plan de reestructuración ordenado, Scoobic tendrá cuatro meses para negociar con el banco un programa de plazo apagado de unos 14 millones de euros, admite José María Gómez, quien subraya que la empresa no tiene deuda con la Seguridad Social, Hacienda o los empleados. Desde su creación, la empresa sevillana ha vendido unos 7.000 vehículos eléctricos, de acuerdo con las mismas fuentes.
La compañía está en un 60% en manos de la familia de José María Gómez, mientras que un 20% corresponde a Álea, el family office de Persán; el holding Nortia –del almeriense Manuel Lao–; o InnoEnergy. El 20% restante se distribuye entre otros inversores. En este último apartado, se encuentran como accionistas el empresario catalán Joan Rosell, presidente de la CEOE hasta 2018, así como la sociedad Antromero, en la que figuran como apoderado y como administrador, Víctor de Aldama y Luis Alberto Escolano, respectivamente.
Una salida a bolsa que nunca llegó
La fábrica utrerana tiene una superficie de 15.000 metros cuadrados sobre una parcela de 70.000 metros que incluye un circuito de pruebas. En un primer momento, las previsiones apuntaban a un arranque inicial con 150 trabajadores, así como alcanzar en un plazo de año y medio el máximo de su capacidad de producción de 60.000 unidades con una plantilla de 600 personas. Igualmente, anunció una inversión de diez millones de euros –de los que cuatro millones procedían del Perte del Vehículo Eléctrico, según aseguró Gómez–, para levantar una línea de producción de baterías en el complejo.
Dentro de los planes avanzados por la empresa, se había fijado la meta de empezar a cotizar en el Nasdaq en 2025, aunque a finales de 2024 reprogramó el calendario de su salida a bolsa a la espera de ganar solidez en el mercado de EEUU. En este sentido, el CEO de Scoobic señaló entonces que el nuevo cronograma pasaba por dar el salto primero al BME Growth –antes MAB– al cierre del pasado año, con una capitalización de 250 millones de euros, y llegar al índice tecnológico neoyorkino en el ejercicio siguiente –es decir, en este 2026–, con un valor de 1.000 millones de euros.

Deja una respuesta