«Lo que debía ser una ilusión para el deporte en Utrera se ha convertido en un símbolo del abandono y la incapacidad del alcalde y su delegado de Obras»
El PSOE de Utrera afirma que el alcalde «sigue demostrando su más absoluta incapacidad para gestionar la ciudad». «El último ejemplo lo encontramos en el campo de fútbol de Campoverde, donde tras más de 7 meses desde el inicio de las obras, la ejecución apenas alcanza el 45% y el proyecto se encuentra actualmente paralizado»
Según los socialistas, «la situación es especialmente grave porque la ampliación de plazos de dos meses, concedida para la finalización de las obras de la instalación deportiva, venció el pasado 20 de julio sin que se haya culminado la actuación». «Desde ese día, el Ayuntamiento está obligado a imponer penalidades económicas a la empresa contratista y abrir un expediente que puede desembocar en la resolución del contrato», añaden.
Ante eso, aseguran que «una paralización de la obra no solo genera sanciones y pérdidas para la empresa adjudicataria. También supone un grave perjuicio económico para el Ayuntamiento de Utrera, que ve cómo una inversión de más de 600.000 euros queda bloqueada, sin cumplir su objetivo y obligando a destinar recursos adicionales a penalidades, trámites y, en su caso, a un procedimiento de licitación». «Cada día que pasa sin avanzar, el dinero de los utreranos se convierte en tiempo perdido, instalaciones sin uso y servicios que nunca llegan a ponerse en marcha», suman.
En la situación contemplada por los socialistas, «tanto la empresa como el propio Ayuntamiento tendrán que valorar de forma muy seria la posibilidad de una paralización definitiva de las obras, lo que obligaría a abrir un procedimiento de licitación. Esto significa alargar todavía más los plazos y dejar en el aire una inversión millonaria, con el consiguiente problema para los vecinos de Campoverde y para los deportistas utreranos que seguirán sin poder contar con unas instalaciones esenciales».
Por todo lo mencionado, el PSOE de Utrera denuncia que «la desidia y la ineptitud del alcalde y de su delegado de Obras, José Antonio López León, están provocando un perjuicio doble: para la empresa, que se enfrenta a sanciones y pérdidas económicas, y para la ciudad de Utrera, que sufre el abandono de unas instalaciones deportivas muy necesarias».

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