Un número especial de verano de ABC, «Blanco y Negro», del año 1900 incluye uno de sus escritos titulado «Las horas de la siesta. Escenas de la vida sevillana»
De los hermanos Álvarez Quintero se sabe que formaron parte de una élite de literatos esenciales para la cultura española de finales del siglo XIX y principios del XX. Creadores de numerosas obras costumbristas, cargadas de humor, crítica e ingenio, también fueron protagonistas en el mundo de las letras, llegando a ser miembros de la Real Academia Española.
Hoy, en su Utrera natal, puede añadirse una prueba más de su presencia en la escena nacional gracias al archivo de Manuel Gómez Machuca, que le ha mostrado a esta casa una publicación incluida en el número especial de verano de ABC, conocido como «Blanco y Negro», pero llamado popularmente como «El extraordinario».
Se trata de una pequeña obra, impresa y distribuida el 25 de agosto de 1900. En ella, tres hermanos son el reflejo de cómo los sevillanos viven las calurosas tardes de verano, entre sudor, siestas y descanso. Realidades que poco han cambiado después de 125 años.
Con el nombre «Las horas de la siesta. Escenas de la vida sevillana»,
un patio sirve como escenario del ‘cachondeo’ entre los tres hermanos: Carmen, Lola y Pepe, que se burlan de la novia del tercero. Sin embargo, se ven obligados a cesar su conversación por la llegada de la gitana Pastora, una vendedora implacable que visita la familia para vender unas ‘tiras bordás’. Compras que no llegan a realizarse debido a que Don José, padre de las criaturas, aparece a gritos porque el ruido no lo deja trabajar, «despejando el campo en menos tiempo que se persigna un cura loco».
Así, Pastora sale refunfuñada de la casa y las dos niñas vuelven a su labor cosiendo y cantando, al igual que Pepe que continúa con la lectura de su libro de Derecho canónico. Un cuadro que queda mudo y donde el que el calor no tarda en hacer de las suyas, adormilando a los tres protagonistas que escuchan casi borradas las coplas que cantan las criadas.
Acompañando al texto, firmado al final como «S. Y. J. ÁLVAREZ QUINTERO», pueden observarse tres ilustraciones. La primera de los tres hermanos en ese patio andaluz, a todo color; otra de Pastora; y una tercera de Carmen dormitando en su mecedora, ambas en blanco y negro.
Esta pieza , comparte espacio con textos de autores y periodistas de entonces como José Echegaray, Juan Pérez Creus, Sinesio Delgado, Eugenio Sellés o José de Roure entre otros.
Nunca es tarde para visibilizar la obra de estos dos hermanos cuyas creaciones han sido víctimas de la apropiación cultural en determinados entornos que poco tenían que ver con lo que representaban sus obras. Escritos donde las mujeres tenían un papel fundamental protagónico y donde la trama giraba dentro de un universo andaluz, lleno de alegorías a una Andalucía que los vio nacer.
Aquí te dejamos detalles más de cerca sobre esta publicación y el número general:


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