La utrerana plaza Pío XII ha sido este sábado el escenario de la movilización convocada por Vox para defender el mundo rural. Esta ha sido el único acto desarrollado en la provincia de Sevilla, habiéndose unido a otras tantas convocatorias en el resto de provincias andaluzas.
En dicho evento, la formación ha querido «levantar la bandera en defensa del mundo rural» ante las políticas «rendidas al globalismo del Gobierno central y la Junta de Andalucía, que solo le llevan a la ruina y el abandono». Entre los asistentes han estado el presidente provincial de Vox, Javier Cortés; el presidente del grupo parlamentario de Vox en el Parlamento de Andalucía, Macario Valpuesta; y el diputado nacional de Vox por Sevilla en el Congreso, Francisco Contreras.
El presidente provincial de Vox, Javier Cortés, ha apuntado que la agricultura, la caza, la pesca o las ganaderías «se ven seriamente amenazadas y abandonadas por las políticas progres globalistas que solo Vox está dispuesto a combatir en Andalucía y en España». Él ha hecho una defensa «sin fisuras» de la caza y ha dicho que «los cazadores son los primeros que quieren el bienestar de sus perrones, urones, águilas o halcones. Los crían con su familia, los miman desde su nacimiento y son uno más de la familia. Quieren acabar con nuestra forma de entender la vida».
Por su parte, el presidente del grupo parlamentario de Vox en el Parlamento de Andalucía, Macario Valpuesta, ha querido recordar algunos datos que explican la importancia que este sector tiene para Andalucía y Sevilla. «En Andalucía, el 10% de la población activa trabaja en el sector ganadero y agrícola. Y Sevilla es una de las provincias que más aporta a la renta agraria de Andalucía, con un 18% del total de la región, casi la quinta parte», ha expresado.
Asimismo, ha añadido a las cifras que «la agricultura sevillana es la primera productora de la región en muchísimos artículos de consumo diario: el trigo, el arroz (cosa que no abunda en nuestro país), el maíz, la patata, la remolacha, el girasol, las naranjas, los garbanzos, las aceitunas o la uva de mesa. Y luego tenemos una gran cantidad de frutas y verduras diversas», toda vez que ha recordado que «la ganadería sevillana también es muy potente», ya que «somos la primera provincia andaluza en producción cárnica, de ganado porcino, bovino y aviar, así como en la producción de huevos».
En este punto ha añadido el reconocimiento a nivel mundial que tienen «el cerdo ibérico o las dehesas en las que se crían reses bravas destinadas a la lidia; o esas yeguadas en las que se crían algunos de los mejores caballos del mundo». Todo ello «sin olvidar la importancia que para el medio ambiente tiene esta crianza en la naturaleza, que sirve además para prevenir los incendios. Una correcta explotación de la silvicultura, que permita el aprovechamiento del corcho y de otros recursos madereros, es la mejor manera de prevenir esos terribles incendios que nos asolan todos los veranos».
En definitiva, Valpuesta ha recordado que el sector primario «es fundamental en Sevilla y en Andalucía» para su «economía, empleo, turismo, alimentación y medio ambiente, entre otros». Sin embargo, ha denunciado «tres aspectos fundamentales que están arrinconando esas virtudes que el campo tiene para la zona. Tenemos como herencia socialista el llamado Plan de Fomento del Empleo Agrario», que ha invitado a «reformar urgentemente» porque «invita a importar mano de obra extranjera, habiendo españoles apuntados en listas de desempleos agrarios y que cobran subsidios por no hacer nada». «Esto provoca un contrasentido en el que las cosechas se quedan sin recoger por falta de trabajadores, habiendo personas percibiendo ayudas», dando pie a «mentalidades sumisas y corruptas, propias de un clientelismo que es todavía peor que el que se producía en los tiempos de los caciques».
En su intervención ha afirmado que «tenemos unos políticos que no defienden nuestros intereses en el marco internacional». Y ha dicho que «el problema más grave de todos es la mentalidad pseudoecologista y urbanita, que dice estar muy preocupada por el planeta y muy poco por las personas que vivimos en él». Por todo ello, ha finalizado su discurso señalando que «Vox va a defender a nuestro campo y a sus gentes. Los modos de vida tradicionales, nuestras comarcas y aldeas, nuestras aficiones y nuestras devociones, porque ahí están nuestras raíces, las raíces que nos dan la vida».
«Adelante esa España que madruga, esa España que no pide subvenciones ni privilegios, que quiere vivir en paz y en libertad, sin que vengan unos enterados con las agendas de la ONU a decirles cómo deben vivir, qué deben comer, a quién tienen que agradar y cuándo se tienen que emocionar», ha finalizado.
Por su parte, Francisco Contreras, diputado nacional de Vox por Sevilla en el Congreso, ha denunciado que «el sector agroganadero, que ya estaba tocado antes de que comenzara la crisis del coronavirus, se hunde ante la indiferencia del Gobierno de Sánchez y la Junta de Juanma Moreno». En este sentido, ha señalado que «Sánchez no está ni se le espera en la defensa de los intereses de los agricultores españoles y andaluces. Está alineado con los lobbies ecologistas, con la agenda globalista, y con la demagogia sin base científica de la nueva Política Agraria Común (PAC) para el período 2023-2027».
Contreras ha profundizado precisamente sobre las «graves consecuencias» que la nueva PAC tendrá para el campo andaluz y español. «Para empezar, menos dinero para el sector, más obligaciones, más papeleo, menos capacidad para competir con terceros países y la imposición de condicionantes ambientales que nos harán menos rentables al punto de hacer inviable la propia actividad», ha dicho. Es un mensaje «pesimista pero realista», que se comenta en «la insuficiencia de la aplicación de preferencia comunitaria frente a productos extraeuropeos. El libre comercio está muy bien, pero requiere cierta homogeneidad de condiciones entre los competidores».
Y es que «hace falta homogeneidad en las condiciones laborales, las cotizaciones sociales, la presión fiscal, las normas medioambientales, los requisitos fitosanitarios, los estándares de calidad, etcétera. Pero nos es el caso. Europa se impone requisitos cada vez más exigentes y abrumadores en los campos. Esto deteriora la competitividad de nuestros agricultores y ganaderos frente a países con salarios diez veces más bajos y regulaciones medioambientales casi inexistentes».
Contreras ha denunciado que «a Pedro Sánchez le importa más el postureo verde de la chapita 2030 que va a condenar a Europa a la muerte. Para ellos la agricultura es algo rancio y la ecología es ‘cool’. El campo suena a antiguo y el progreso es la chapita. Nuestros agricultores hacen una carrera con una mochila llena de piedras y los de Argelia van sin peso». Para cerrar el acto, el diputado nacional ha señalado que «si queremos que el campo no muera tenemos que conseguir que nazcan niños y prioricemos nuestros productos».

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