La escultura del Abate Marchena, realizada en acero y de considerables dimensiones, se situaría a escasos metros de unas instalaciones de juego, indica José Miguel Jiménez, portavoz de VOX-Utrera, considerando que “esta decisión implica que el Ayuntamiento asume voluntariamente el riesgo de que, en el futuro, pueda producirse algún accidente o lesión, especialmente en un entorno frecuentado por niños”
El coordinador de VOX en Utrera, José Miguel Jiménez, considera que “la nueva ubicación del monumento al Abate Marchena, en una zona destinada a área de juego y recreo infantil frente al Centro de Estudios Olivareros, constituye una negligencia del equipo de gobierno del PP”.
Desde VOX Utrera se ha mostrado “una profunda preocupación por la decisión del equipo de gobierno municipal de ubicar el monumento dedicado al Abate Marchena en una parcela destinada a área de juego y recreo infantil situada frente al Centro de Estudios Olivareros.”
Según VOX, la nueva ubicación de la escultura se situaría en una zona en la que existen elementos de mobiliario destinados al juego infantil, lo que “supone introducir un elemento potencialmente peligroso en un espacio específicamente diseñado para el ocio y la seguridad de los menores. La escultura del Abate Marchena, realizada en acero y de considerables dimensiones, se situaría a escasos metros de las instalaciones de juego”, indica José Miguel Jiménez, considerando que “esta decisión implica que el Ayuntamiento asume voluntariamente el riesgo de que, en el futuro, pueda producirse algún accidente o lesión, especialmente en un entorno frecuentado por niños”.
Desde VOX se asevera que “cuando una administración pública actúa al servicio del interés general, lo razonable es que los elementos escultóricos o monumentales destinados al ornato de los espacios públicos se ubiquen en lugares que no generen riesgos innecesarios para los usuarios, y especialmente en zonas donde concurren menores. La normativa y las recomendaciones en materia de seguridad de áreas de juego infantil establecen una serie de requisitos destinados a evitar accidentes derivados de caídas, enganches de ropa o cabello, impactos o atrapamientos, así como a garantizar que los elementos presentes en estas zonas no supongan un riesgo añadido para los menores”. “En muchos municipios, además, se exige que las zonas de juego infantil superen inspecciones periódicas de seguridad y mantenimiento, con el fin de verificar que cumplen con los estándares técnicos exigibles”, matiza Jiménez.
Por ello, desde VOX se solicita al gobierno municipal que “haga público el informe técnico que avale la idoneidad de esta ubicación, en el que se analicen las condiciones de seguridad y la compatibilidad de la escultura con el uso del espacio como zona de juego infantil”.
Asimismo, José Miguel Jiménez advierte de que, “en el supuesto de que se produjera un accidente relacionado con la presencia de la escultura —por ejemplo, por una caída o por la escalada de menores—, la ubicación del monumento en una zona destinada al juego infantil podría incrementar el riesgo de imputación de responsabilidad patrimonial al Ayuntamiento”.

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