El utrerano Bernardo Piña Téllez acudió al pasado pleno municipal a hacer uso del «escaño ciudadano» y plantear una pregunta como presidente de la asociación de vecinos de la barriada La Coduva. Sin embargo, el alcalde, José María Villalobos (PSOE), terminó retirándole la palabra a pesar de que el contenido de su intervención servía para introducir la cuestión registrada en el Servicio de Atención al Ciudadano (SAC).
Piña comenzó recordando que había presentado 31 escritos en el Ayuntamiento, reclamando actuaciones en su barriada, situada en la trasera del centro comercial Los Molinos. Frente a ello, puso de manifiesto que el gobierno local (PSOE-IU) apenas había intervenido en dicha zona de Utrera en estos dos años, para atender las necesidades de esos vecinos. Por este motivo, quiso utilizar el «escaño ciudadano» para preguntar por qué no se habían ejecutado las actuaciones solicitadas.
A pesar de ello, Villalobos no dejó a este utrerano hacer uso de los tres minutos de que dispone para plantear su cuestión en el pleno. A lo largo de la intervención de Bernardo Piña, el alcalde lo interrumpió insistentemente argumentando que este ciudadano no estaba planteando la pregunta que había registrado. Tanto fue así que acabó retirándole la palabra y le impidió hacer uso del tiempo que marca el reglamento.

Tras mandar callar a Piña, dio la palabra al portavoz del gobierno, Francisco Campanario (PSOE), para que él formulara la pregunta registrada y la respondiera. Lo llamativo es que este concejal comentó que en la pregunta se indicaba la existencia de una serie de escritos en torno a los que el ciudadano consideraba que no se había actuado. De esta forma, Campanario terminó formulándose la misma pregunta que Piña había estado intentando plantear y defendió la actitud del gobierno local en relación a esas reivindicaciones.
Después de los tensos momentos vividos en el pleno, la asociación vecinal de La Coduva ha denunciado los «lamentables hechos» ocurridos, acusando al equipo de gobierno del PSOE e IU de convertirse «en una dictadura que retira la palabra a los ciudadanos en el ‘escaño ciudadano’ cuando no les regalan el oído y escuchan quejas de los vecinos». Los afectados comparan lo sucedido con «una dictadura venezolana», afirmando que el gobierno «aplica la táctica del rodillo ante los vecinos y asociaciones que lo único que queremos es la mejora de nuestro pueblo». A juicio de la asociación, el gobierno de José María Villalobos «está dando en el exterior una imagen equivocada de lo que somos los utreranos (gente humilde y solidaria), y no de ser unos dictadores venezolanos que hacen lo que quieren a su antojo».
Según ha comentado la entidad vecinal, «este gobierno municipal lleva la política de que son perfectos y no se equivocan nunca y no les hace falta escuchar a los vecinos de Utrera». Por este motivo, dicha asociación ha anunciado que no va a volver a solicitar hacer uso del «escaño ciudadano», ya que Villalobos lo emplea «para humillar a los vecinos de Utrera y no querer escuchar sus quejas, sino sólo sus halagos». En su lugar, mostrará sus quejas a través de las redes sociales, «único medio que las dictaduras no pueden acallar».

Deja una respuesta