Los minutos finales del pleno municipal celebrado este martes han vuelto a traer consigo un agrio enfrentamiento entre el gobierno y la oposición. En concreto, los protagonistas han sido la portavoz del PA, Carmela López; así como el alcalde, José María Villalobos (PSOE); y el primer teniente de alcalde y portavoz del gobierno, Francisco Campanario (PSOE). De hecho, la discusión acabó con la expulsión de López debido a la reacción que había tenido ante los «insultos» por parte de Campanario.
En el turno de ruegos y preguntas, el portavoz del equipo de gobierno calificó a la edil andalucista de «soberbia» y de «miserable», al tiempo que la espetó diciéndole «míreme a la cara y escúcheme las verdades que le estoy diciendo». Esta interpelación encendió a López, que dijo al concejal socialista que «a mí no me habla usted así» y le recordó que era «la persona con menos vergüenza dirigiéndose a la gente».
En esta discusión intervino Villalobos, que mandó callar a la portavoz del PA, a quien le conminó a que «escuche ahora usted». Ante los ataques por parte de los ediles del gobierno, López aseguró que «no estoy dispuesta a soportar ni un día más la desvergüenza del primer teniente de alcalde ni la connivencia del alcalde, porque se ha pasado mil pueblos, y lo permite y lo alienta».
Tras recriminarle en varias ocasiones que no estaba en su turno de palabra, el regidor utrerano expulsó a la andalucista del pleno.

La última parte de esta polémica la encendió de nuevo Campanario, al dirigirse al resto de concejales del PA y preguntarles: «¿van a permitir esto durante mucho tiempo?». Eso despertó las respuestas de dichos ediles por su provocación, ante lo que Villalobos se dedicó a repartir amonestaciones consecutivas a concejales como Francisco Serrano, Joaquín Colchón y José Antonio López León.
Toda esta encendida disputa llegó como colofón a un pleno en el que la portavoz del PA ya se había quejado en varias ocasiones del trato recibido por parte de Campanario, que incluso se ha reproducido en convocatorias anteriores en las que López tuvo que escuchar descalificaciones como «ruin» y «mezquina». En esta ocasión, al mostrar sus protestas fuera de su turno de palabra, el alcalde la había llamado al orden en dos ocasiones, que remató con esta tercera y última que le sirvió para expulsarla.
En cualquier caso, los ánimos encendidos continuaron más allá de la culminación de la sesión plenaria, cuando ediles del PA y del PSOE discutieron en la sala de comisiones, anexa al salón de plenos.

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