Noruega-Francia-Dinamarca-Alemania-Reino Unido 2025
135 min.
Dirección
Joachim Trier
Guion
Joachim Trier
y
Eskil Vogt
Fotografía
Kasper Tuxen
Música
Hania Rani
Intérpretes
Renate Reinsve, Stellan Skarsgard, Inga Ibsdotter Lilleaas, Elle Fanning, Andres Danielsen Lie, Jesper Christensen, Cory Michael Smith, Lena Endre, Catherine Cohen
La película
más laureada de la temporada
, Premio del Jurado en Cannes, Premio Puerta de América en Sevilla, nueve nominaciones a los Premios europeos y ocho a los Globos de Oro, y sin embargo
no nos explicamos dónde reside su mérito
. Está claro que, sin renunciar a su particular estilo, definido en películas como
Oslo 31 agosto
y
La peor persona del mundo
,
Joachim Trier
ha intentado aproximarse al universo familiar y traumático de Ingmar Bergman, pero tamizado con ese estilo
más luminoso y lleno de ritmo
que caracteriza al cine de nuestra época, situándose entre ese cine intelectual al que emula y el más comercial a cuya taquilla aspira. Ya desde las primeras escenas, representando
el miedo escénico de una actriz consagrada
, bastante ridículo e inverosímil, queda claro que la cinta va de una mujer, otra, desequilibrada y fragmentada por su pasado familiar, protagonizado por una abuela marcada por su resistencia al nazismo y
un padre cineasta ausente y mujeriego
, y siempre con el suicidio en el horizonte. Quizás resulte más interesante como ensayo del
cine dentro del cine
, con los fantasmas del pasado como referente y el márketing como estrategia comercial a través de una estrella, ya sea local o hollywoodiense, que sirva de reclamo para un nuevo proyecto. Sin embargo, su análisis fundamentalmente psicológico sobre
la influencia de la familia
, los estragos y traumas apuntados, una posible reconciliación paternofilial y
una fraternidad de cemento
, lo mejor de la película, para curar heridas, quedan a nuestro juicio en un plano inferior. Todo
un puzzle de afectos
algo indigesto a pesar del encanto que pretende dominar toda la función, quizás un logro tratándose de una
fábula sobre la asunción del dolor
. No obstante, todo esto parece ser lo que ha alimentado el
reconocimiento casi unánime
que ha recibido una cinta en la que por supuesto destacan las interpretaciones de su reparto, sobre todo
Stellan Skarsgard
, para quien el papel ha debido suponer un regalito. En el otro extremo,
Renate Reinsve
insiste en sus registros y mohines ya habituales, mientras una banda sonora en la que combinación de música original y piezas preconcebidas logran
un paisaje sonoro muy atractivo
. Por supuesto, en estos países nórdicos siempre reina el buen tiempo, lleno de luz y colores cálidos.

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