Hace casi un año y media saltó por los aires la vida tal y como se conocía siempre. La llegada de la pandemia de COVID-19 obligó a cambiar el modo de afrontar el día a día, extremando la precaución para minimizar el riesgo de contagios.
Desde el primer momento, incluso antes de que se decretara el estado de alarma en marzo de 2020, el Ayuntamiento de Utrera dio un paso al frente de manera decidida para luchar contra el coronavirus. Un elemento muy simbólico de esa batalla fueron las campañas de desinfección en calles y edificios públicos.
Uno de los lugares donde se ha venido actuando de manera constante ha sido los colegios. En esos edificios ha centrado especial atención el Consistorio, con el objetivo de garantizar la seguridad y reducir al máximo cualquier tipo de riesgo. Ahora, una vez culminado el curso escolar, el Ayuntamiento ha cuantificado la inversión de esas tareas. La edil de Reactivación Económica, Rocío Ayala, ha cifrado en 460.000 euros los fondos municipales que se han destinado a la desinfección de los centros educativos.
A esos trabajos hay que sumar los que realizaron par desinfectar calles, parques infantiles, instalaciones deportivas,… También el Consistorio ha aportado recursos económicos a la compra de elementos de protección individual (EPI), a la organización de la campaña de vacunación frente a la COVID-19,…
Teniendo en cuenta el importante desembolso económico realizado por parte de las arcas municipales, Ayala ha reiterado la necesidad de que colaboren otras administraciones, como la autonómica. En este sentido, afirma haber echado en falta financiación por parte de la Junta de Andalucía.

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