El proyecto se enmarca en el desarrollo de la zona de bajas emisiones que debe implantar la ciudad
El Ayuntamiento de Utrera continúa trabajando en el desarrollo de una zona de de bajas emisiones, que ha de implantar obligatoriamente al haber superado los 50.000 habitantes. En dicho marco se proponen varias actuaciones paralelas que quieren servir para mejorar la situación del tráfico en la localidad.
En este sentido, el Consistorio ha previsto la instalación de más de 70 cámaras de control, una decena de pasos de peatones lumínicos inteligentes y tres radares pedagógicos. Todo ello ha quedado recogido en el pliego de prescripciones técnicas que se encuentra en licitación de cara a la redacción del proyecto que ha de materializar dicha idea. La ejecución de esa actuación tiene un presupuesto de licitación que asciende a 623.137 euros, dentro del plan de recuperación, transformación y resiliencia del gobierno de España para la implantación de zonas de bajas emisiones.
Una de las principales novedades que propone el Ayuntamiento es la instalación de una decena de pasos de peatones lumínicos inteligentes. Su objetivo es que las marcas viales horizontales, así como las señales verticales adyacentes, se iluminen cuando un peatón se aproxime, advirtiendo así a los conductores de los vehículos que circulan cerca para minimizar el riesgo de atropello.
La ubicación exacta de estos pasos de peatones quedará recogida en el proyecto técnico que debe redactarse. En cualquier caso, será de acuerdo a las indicaciones dadas por los técnicos del Consistorio y en función de las actuaciones previstas para el proyecto de reurbanización de La Vereda.
Por otro lado, en distintos puntos de la ciudad se colocarán una serie de cámaras para el control del tráfico, algunas de las cuales tendrán la capacidad también de leer las matrículas de los vehículos. En concreto, serán 61 de las convencionales, para el análisis de la movilidad rodada; y otras 11 irán destinadas a la lectura automática de las matrículas. Con todas ellas se podrá establecer un mapa de la movilidad del municipio en tiempo real.
Cada cámara inteligente podrá ser configurada con, al menos, ocho tareas simultáneas. Entre ellas estará el conteo y la clasificación de vehículos, el control de aforo, y la detección de colas y aglomeraciones, de circulación en áreas restringidas, de estacionamientos en doble fila,…
En cuanto a sus emplazamientos, estarán ubicadas en lugares como la plaza de la Trianilla, la calle Santiago Apóstol, las avenidas María Auxiliadora y San Juan Bosco, la Fuente de los Ocho Caños, las calles Las Mujeres y Álvarez Hazañas, la avenida Alcalde José Dorado Alé, la plaza Jiménez de Sandoval, la calle La Corredera, la plaza de Santa Ana, las avenidas del Ejército y Juan XXIII, la calle Camino de los Adrianes, el paseo de Consolación, la avenida del Matadero, la calle Cristo de los Afligidos, la avenida Doña Marcela y las entradas de Utrera por la A-394 (a la altura de Coca de la Piñera) y por la A-362 (en La Fontanilla), entre otros espacios.
Finalmente, el Ayuntamiento quiere colocar tres radares pedagógicos, cuya ubicación exacta quedará determinada en el proyecto, tras un estudio previo. Estos elementos señalarán la velocidad a la que circula cada vehículo, aunque sin multarlo, con la intención de lograr una reducción de la velocidad gracias a los elementos de iluminación que acompañan a dichos dispositivos.
Todo este conjunto de actuaciones se suma a la instalación de seis nuevos dispositivos de control de calidad ambiental en diversos espacios de la ciudad, así como una campaña de sensibilización. Con todo ello se busca disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero con la implantación de la zona de bajas emisiones.

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