Utrera ya vive su Feria de Consolación. Las calles del recinto ferial han comenzado a sentir la intensidad de unos días en los que los toldos y los farolillos se convierten en la improvisada casa para muchos utreranos y visitantes.
Cuando el reloj marcaba la medianoche de este miércoles, las miradas de centenares de personas se fijaban en la portada que da acceso al Real, desde el paseo de Consolación. El alcalde de la ciudad pulsaba el botón que inundó de luz este punto, al igual que el resto de las calles. Junto a él estuvieron también el cantante David Gutiérrez y los miembros del coro del Centro de Día de Mayores, que a continuación interpretaron las primeras sevillanas.
De forma paralela, en las 90 casetas que se han instalado este año se disfrutaba de la tradicional cena del pescaíto, que sirve de inicio a estos días festivos. Y, como es costumbre, los homenajes fueron igualmente los protagonistas en muchos rincones del Real.
Dedicada a la Virgen de Consolación, la feria de Utrera está declarada de interés turístico y marcará el ritmo de la ciudad hasta que el domingo por la noche los fuegos artificiales marquen el cierre a estas fiestas patronales. Hasta entonces quedan muchas horas de convivencia, de cantes y bailes, de diversión entre «cacharritos», de momentos intensos en el recinto ferial, y de encuentros con «la del barquito en la mano», pilar fundamental de una de las fiestas más importantes del calendario local.

Deja una respuesta