El candidato de «Juntos por Utrera» a la alcaldía, Francisco Jiménez, ha visitado la barriada Residencial Utrera para conocer por parte de los propios vecinos cuáles son los problemas y deficiencias existentes en la actualidad. Lo ha hecho acompañado por miembros de su lista electoral.
Jiménez ha felicitado a los vecinos que «tienen una asociación que se nota que vela por el buen estado de las zonas comunes y que siempre han tenido un compromiso importante con su barrio». Además de mostrar su compromiso con este barrio utrerano, ha querido escuchar todas las peticiones de estos utreranos, «con los que cuando estuve anteriormente como alcalde mantuve una relación más estrecha y trabajamos de manera conjunta para que la barriada contase con algunas de las prestaciones de las que dispone hoy».
En esta ocasión, ha podido visitar distintas calles, así como las instalaciones de la piscina, de cuyo mantenimiento se ocupa el club. No obstante, «llevan tiempo esperando que se les solucione el mal estado en el que se encuentra justo la entrada exterior al recinto que, a pesar de contar con el visto bueno de los técnicos, que han visitado varias veces la zona, el Consistorio no termina de acometer una obra que es de escaso coste».

Precisamente en el entorno de la piscina existe una población de gatos que están siendo alimentados por algunos vecinos, lo que genera algunos problemas. Los vecinos señalan que lo que les gustaría es que se tratase como colonia felina a ese grupo de animales, para que se mantuviesen en buen estado pero no proliferasen ni se agrandara la población.
Otra de las cuestiones por las que han mostrado su interés es por poder disponer de terrenos para edificar una sede vecinal. En cuanto al resto de reclamaciones, quieren poder vallar algunas zonas ajardinadas, que en este momento están protegidas, aunque no valladas, para que prospere la plantación de setos que acaban de realizar. También solicitan badenes y pasos elevados, porque en zonas como la calle Verano los coches circulan a gran velocidad y viven muchos niños. Igualmente se quejan de que la señalización no es la adecuada, así como del tiempo que hace que no se pintan los pasos de peatones de la barriada. Por último, también demandan la poda de algunos naranjos que están tan crecidos que invaden las viviendas y no permiten ni siquiera abrir las ventanas.

Deja una respuesta