El Ayuntamiento de Utrera ha decidido poner en marcha una nueva ordenanza que permita acabar con la situación que actualmente existe en torno a numerosos solares y edificios ruinosos de la ciudad. El objetivo es que puedan desarrollarse más fácilmente y así colmatar los espacios urbanos de la localidad.
Para lograrlo, se establece la creación de un registro en el que se tengan inscritos todos los datos de dichas parcelas y edificios. Ese fichero permitirá al Consistorio tener un control exhaustivo de estos inmuebles y terrenos, de cara a hacer cumplir la ley. Y es que la normativa estatal y autonómica establece el deber de los propietarios de solares y edificaciones ruinosas de construir, conservar y rehabilitar.
El alcalde, José María Villalobos, ha comentado que la intención de la ordenanza es lograr «que los solares se edifiquen de una manera rápida, sin dar lugar a la especulación. Se pretende conseguir que alguien que tenga un terreno no lo deje sin desarrollar». A modo de ejemplo, el regidor local ha explicado que, gracias a la nueva norma, «si una persona es propietaria de un solar y no lo desarrolla, pero existe un tercero que sí quiere hacerlo, ya sea particular o administración, va a poder conseguirlo». Para ello, se plantea la posibilidad de emprender un proceso de expropiación, «estableciéndose evidentemente las garantías necesarias para los propietarios». De forma similar podría actuarse en las edificaciones ruinosas que existen, especialmente, en el casco histórico de Utrera.
En relación a los solares, esta norma se centra en aquellos terrenos que actualmente están baldíos en zonas ya urbanizadas, como puedan ser Los Ruedos de Consolación y la Cuesta del Merendero, entre otros barrios. Fuera de esta ordenación se encontrarían enclaves que aún no han sido desarrollados desde el punto de vista urbanístico como, por ejemplo, la parcela que existe en la trasera del colegio salesiano.
La edil de Urbanismo, Llanos López, ha indicado que con esta ordenanza se pretende «paliar la situación de dejadez y abandono que vienen sufriendo solares y construcciones, y que a la vez sirva de impulso para el movimiento y crecimiento económico del sector de la construcción». Una vez que ha sido aprobado inicialmente por el pleno municipal, el documento será sometido a información pública por un plazo de 30 días hábiles para que quienes lo deseen puedan presentar las correspondientes alegaciones y sugerencias.
En relación al registro de solares y edificios ruinosos, el alcalde ha asegurado que «el esfuerzo que implica ponerlo en marcha podría resultar mayúsculo si no hubiera sido primordial desde nuestra llegada al Ayuntamiento la transformación digital en todos los niveles». En este sentido, «será fundamental para poner en marcha esta nueva norma la utilización de una herramienta como es el sistema de información geográfica, implantado en el pasado mandato».

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