La cita con el patrono de Utrera ha llegado un año más al calendario. Los últimos días de febrero están marcados por los cultos en honor al Cristo de Santiago, que siempre empiezan con el vía crucis que preside esta imagen.
El tañer de las campanas de la parroquia de Santiago el Mayor marcó el ritmo a un acto cofrade que organiza la hermandad del Silencio, de la que es titular el crucificado. Diversas calles del entorno de dicho templo vieron discurrir un cortejo que también hizo parada en el interior de la iglesia de la Purísima Concepción, perteneciente al convento de las Madres Carmelitas.
La música de capilla y la campana del muñidor acompañaron el caminar de quienes participaron en esta convocatoria. En poco más de una hora, el crucificado regresó al templo para permanecer expuesto en besapié. Así se iniciaban unos cultos que culminan el 28 de febrero, con la Función Votiva en su honor.
De igual modo, el sobrio acto que cada año protagoniza el Cristo de Santiago por las calles de Utrera avanzó el típico sabor a la Cuaresma que traerá consigo otros actos similares en diversas hermandades.

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