Un texto personal, echando la mirada atrás y recordando a su madre y a dos de sus hijos. Así fue el pregón de Juan Ignacio Zoido, que este año ha protagonizado el clásico acto que organiza cada mes de diciembre la Casa salesiana de Utrera, alcanzando ya su cuadragésimo cuarta edición.
El exministro del Interior lo dejó claro desde el principio de su intervención, adelantando que iba a ofrecer la visión de los inocentes ojos de algunos niños para contar «qué es la Navidad, cómo la veo, cómo la viví y qué conclusiones tenemos que sacar de la Navidad». Y lo hizo mediante el recuerdo a sus hijos José María –fallecido en un accidente de tráfico a los 17 años- y Juan Ignacio en un encuentro familiar, siendo pequeños, con su abuela contándoles el significado de estas fiestas «gracias a los sueños de un niño italiano llamado Juan, que quiso cambiar el mundo a través de la educación».
Así, mediante referencias a la figura de San Juan Bosco, fue dejando reflexiones sobre estas fechas, afirmando que «son el tiempo del gran asombro. Y los que han perdido esa capacidad de asombrarse, ya no tienen otra forma de celebrar estos días que tratando de sustituir la verdadera alegría con festejos que sacan a Dios de su corazón». Por ello interpeló al auditorio para que «no mundanicemos la Navidad ni la convirtamos en una fiesta bonita centrada solo en nosotros y no en Jesús».
A lo largo de los 27 minutos que duró su intervención, Zoido afirmó que «el Niño que nace nos interpela cada día y nos llama a dejar los engaños de lo efímero para ir a lo esencial, a renunciar a nuestras pretensiones insaciables y a la tristeza ante cualquier cosa que siempre nos faltará».
En palabras del pregonero, «la Navidad nace en cada beso a nuestra esposa, en el tiempo de nuestros hijos, en el abrazo a nuestros amigos, en el trabajo por una sociedad más justa y en la sonrisa de un ‘buenos días’. La Navidad es una forma de entender la vida y de llevar a todos la alegría del Evangelio». Así, animó a los presentes a «hacer de nuestra vida una auténtica y continua Navidad, en la que el Hijo de Dios nazca de verdad cada mañana en nuestros corazones».
El político, que en los años 80 estuvo trabajando en Utrera como juez, habló de su vinculación con esta ciudad, e hizo referencia a las figuras de Don Bosco y de María Auxiliadora. Por su parte, el encargado de ejercer como presentador del pregonero fue Fernando Torres, portavoz del PP en el Ayuntamiento utrerano, quien dijo que Zoido «es un referente para mí». Recordó que su compañero de partido es antiguo alumno salesiano de Fregenal de la Sierra (Badajoz) y becario de honor del colegio mayor «San Juan Bosco» de Sevilla, al tiempo que hizo un repaso por su trayectoria y por la vinculación que le une a Utrera.
También el director de la Casa salesiana de la ciudad, Juan José Gutiérrez Galeote, quiso dedicar unas palabras de felicitación a los presentes. Así, afirmó que «Dios se hace pequeño para que nosotros hagamos vida el lema de los Salesianos de este año: ‘Primero, los últimos’. Porque Aquél que quiso nacer como último es el primero de los nacidos».
La velada navideña, que tuvo lugar un año más en la basílica de María Auxiliadora, abarrotó de público dichas instalaciones. Junto a esas tres intervenciones, pudo escucharse la felicitación por parte de los alumnos, representados por Antonio Bermudo, de 2º de Bachillerato; y la de los padres, a cargo de Isabel Alfaro. De igual modo, los estudiantes de los distintos cursos interpretaron tres villancicos, en un acto presentado por los alumnos Irene Montes y Alfonso Ruiz.

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