El cantante José Manuel Soto fue protagonista de una cita en los Salesianos en la que no faltaron los villancicos
La llegada de la Navidad ha tenido este año un preludio muy musical en la Casa salesiana ‘Nuestra Señora del Carmen’. El cantante José Manuel Soto ha pronunciado el tradicional pregón que anuncia la cercanía de estas fiestas, y lo hizo con una intervención en la que no faltó ni siquiera el compás de los villancicos.
Acompañado al piano por el utrerano Alberto Bocanegra y con la percusión de Raúl Rivas, el artista salpicó su pregón con algunas melodías típicas de estas fechas, como el clásico ‘Campanilleros’ y un villancicos escrito por él titulado ‘Pastores’. Fue la parte más especial de una intervención de la que Soto centró buena parte en hablar de los recuerdos de su niñez, como aspecto indispensable de la Navidad.
Con buena parte de su texto en verso, el cantante hizo referencia a sus vivencias escolares, a su aprendizaje, a los momentos familiares,… «Un buen día ya lejano nos miramos al espejo y dejamos de ser niños, pero nunca olvidaremos todas esas cosas bellas y el cariño que nos dieron la familia y los amigos, los curas y los maestros», resumía José Manuel Soto.
A lo largo de los 28 minutos de discurso, el pregonero también habló del nacimiento de Jesús y de cómo los Reyes Magos acudieron a llevarle oro, incienso y mirra. Y a modo de carta a Sus Majestades de Oriente, plasmó deseos de salud y esperanza.
El último de su intervención estuvo marcado por una oda a Utrera, haciendo un recorrido por conocidos personajes, por su historia, por las campanas,…
El pregón de José Manuel Soto fue la parte central del acto celebrado en la basílica de María Auxiliadora, donde regresó un evento que tuvo que ser suspendido el año pasado debido a la pandemia. Y allí volvieron también los villancicos, que interpretaron los alumnos de los cursos superiores del colegio, quienes también cantaron el conocido ‘Color esperanza’; y las felicitaciones por parte de los estudiantes –en la voz de Ana Palma y Adrián Montoro- y de los padres –representados por Lola Martos-.
Fue en una velada presentada por los alumnos Rocío Serrano y Francisco Albarrán, que contó igualmente con la intervención del director de la Casa salesiana, Ramón Ronda. En su felicitación, dijo que los villancicos y el pregón «no deben servir, como a los pastores, para salir al encuentro de Jesús». Además, animó a los presentes a que «con nuestras vidas, con nuestras palabras, con nuestro testimonio, seamos como la estrella de Belén y mostremos dónde está Jesús».
El clásico ‘Adeste fideles’, interpretado por todos los presentes, sirvió como apertura y cierre a una convocatoria que ha alcanzado su cuadragésimo sexta edición.

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