La historia de Pablo Aparicio Sánchez es ejemplo de una vida comprometida con la sociedad y de trabajo por los más desfavorecidos. Este utrerano ha estado 65 años formando parte de Cáritas de Santiago, hasta que motivos de salud le han obligado a dar un paso al lado.
Toda una vida como voluntario de esta institución bien merece el reconocimiento que ha recibido por parte de sus compañeros. Unas 40 personas se dieron cita en las instalaciones de Cáritas para rendir homenaje a tantos años de servicio hacia los más necesitados.
En dicha cita, calificaron a Aparicio como una persona «ejemplar», que ha realizado «una labor callada y modesta, envuelta en buen humor, con sentido poético de la vida, siendo un hombre vitalista y cercano, siempre presente cuando le hemos necesitado, hombre de fe en un Padre lleno de bondad». Sus compañeros le describen como «un hombre sencillo, honesto, honrado, sin doblez, con humor sano, misericordioso y entregado a la causa de los pobres». Por ello quisieron darle las gracias «por su ejemplo», ya que «nos llena de satisfacción haber sido sus compañeros».
Por otro lado, pusieron de manifiesto el agradecimiento de «los empobrecidos que han tenido la suerte de cruzar sus caminos con el de Pablo». De este voluntario han dicho que «les transformó su autosuficiencia, les ayudó a crecer y a valorarse como personas, acrecentó su fe,… En una palabra, se mejoró sensiblemente su existencia».
Finalmente, también dedicaron palabras a la esposa del homenajeado, «que le ha acompañado con gran generosidad en este recorrido». Así, del matrimonio afirmaron que «la respuesta que han dado a Dios a través de tantos años ha sido solidaria y fiel».
Los asistentes disfrutaron de un almuerzo de convivencia, tras el que entregaron un pergamino y un obsequio al homenajeado, como recuerdo de su paso por Cáritas; y un ramo de flores a su mujer. Además, como el propio Pablo Aparicio ha publicado recientemente un libro de poemas, recitaron y comentaron algunas de sus composiciones.


Deja una respuesta