Las fechas consagradas al Santísimo Sacramento han tenido un magnífico preludio. Utrera ha anunciado la llegada de un «junio eucarístico» que este año se adelanta en buena parte a este mes de mayo. Milagros Rodríguez Corredera fue la encargada de poner voz a un texto muy utrerano y cargado de vivencias personales.
La capilla de los Dolores ha estado presente en muchos momentos importantes de la persona que este año ha pronunciado la exaltación eucarística. El templo de las Hermanas de la Cruz también esta vez sirvió de marco a la celebración de este acto que organiza el Consejo Local de Hermandades y Cofradías.
En su intervención, reflexionó acerca del cómo y el para qué de la eucaristía, del «sabor» de Dios a «gloria, y la gloria de Dios sugiere su grandeza, su majestad, su esplendor y su santidad. Dios sabe a la gloria que todos estamos llamados a construir y a repartir entre todos. Cuando repartimos la gloria, nuestro mundo se sacraliza, derramando paz y bien, belleza y verdad; estamos necesitados de lo sagrado y de belleza espiritual».
A lo largo de 46 minutos, y con un texto de sencilla compresión, pudieron escucharse anécdotas y vivencias personales de la propia Rodríguez. También habló de los oficios, de los carráncanos, de las procesiones eucarísticas de Santa María y Santiago, del sonido de las campanas, y del silencio ante el Santísimo para «estar atentos y a la escucha». De igual modo, hizo referencia a la Virgen María como «pórtico que nos conduce a la gloria de Dios». La exaltadora alertó de los «tiempos difíciles que se avecinan» desde el punto de vista religioso, y denunció que a las primeras comuniones «se les ha arrancado la dimensión espiritual».
Según destacó Milagros Rodríguez, «si queremos que nuestra fe tenga vida, debe ir más allá de las creencias, tiene que fundamentarse en hechos. Es el único camino para darle sentido a la eucaristía».
La exaltación estuvo acompaña por varios momentos musicales que protagonizaron José Fernández, al piano; y Auxiliadora Colchón, a la voz. Ambos interpretaron, además, varias piezas eucarísticas.
Por su parte, el encargado de presentar a la exaltadora fue Luis Carlos López-Lacarra Ortega. A lo largo de algo más de 14 minutos, hizo referencia a su vida y trayectoria personal, profesional y religiosa; y la definió como «una utrerana prendada de la fe a la Virgen» y como «una cristiana comprometida y valiente, con clara vocación de gritar el Evangelio».
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