La Orden del Mostachón entregó sus reconocimientos a la asociación de campaneros y a la banda de la Vera-Cruz
Los días que sirven de antesala cada año a la Feria de Consolación traen consigo un acto emblemático en Utrera, como es la entrega de los Mostachones de Oro. En esta ocasión, las tradiciones y la solidaridad se han dado la mano para premiar a la asociación de campaneros y a la banda de cornetas y tambores de la Vera-Cruz.
En el caso del hecho puntual de los últimos años, a los campaneros se les ha reconocido su labor en defensa y promoción de la personal forma de hacer sonar los bronces que existe en Utrera. De ello habló Eduardo González de la Peña, como miembro de la Orden del Mostachón, quien se refirió al trabajo de este colectivo que viene salvaguardando la tradición desde el año 2000, al tiempo que elogió la labor realizada para lograr que la Unesco haya declarado el pasado mes de noviembre el toque manual de campanas como patrimonio de la humanidad.
En nombre de la asociación habló su presidente, Jesús Quesada, quien agradeció la entrega de esta distinción, «uno de los premios más importantes de Utrera, y que nos da un impulso para seguir trabajando». También mostró su gratitud a los utreranos por su apoyo y a sus compañeros por mantener viva esta tradición.
En cuanto al Mostachón de Oro que reconoce la trayectoria, fue a parar a la banda de la Vera-Cruz, no solo por los más de 40 años de vida, sino especialmente por su campaña de promoción de las donaciones de órganos. Fue otra de las integrantes de la Orden, Ana Sánchez, la que se encargó de glosar los motivos que han llevado a la institución a entregarle este premio. Así, recordó su trayectoria y puso especialmente el foco en la labor que realiza desde 2010 para fomentar las donaciones, algo para lo que mantienen diversas iniciativas que permiten hacer llegar el mensaje a un mayor número de personas.
Fue el coordinador de esta campaña solidaria en la banda, José Luis Benavides, quien tomó la palabra para mostrar el «orgullo» que les supone haber recibido este reconocimiento, al ser «un alto honor para la banda y para la hermandad». Él recordó que el objetivo de la iniciativa que tiene en marcha la entidad musical es «aportar un granito de arena para salvar vidas», de ahí que siga activa porque «el mensaje tiene que seguir llegando a la gente y calando».
Ambos colectivos protagonizaron la parte central de un acto que abrió el presidente de la Orden del Mostachón, Antonio Cerdera del Castillo, quien perfiló a ambos galardonados, al tiempo que dio la bienvenida al nuevo alcalde de Utrera, ya que ostenta la presidencia de honor; agradeció la labor de su antecesor; y dedicó palabras a los nuevos miembros de esta institución civil. Por su parte, como secretario de la Orden ejerció Sergio Sierra, quien dio lectura al acta de concesión de los Mostachones de Oro.
Como es habitual, el encargado de cerrar esta convocatoria fue el alcalde, Francisco Jiménez, que se refirió a la personalidad de Utrera, al contar con una entidad privada que es la que se encarga de conceder la distinción anual más importante de la ciudad. También dio la enhorabuena a los premiados e invitó a los ciudadanos a disfrutar de la Feria de Consolación.

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