Bélgica-Francia 2022 88 min.
Guion y dirección Jean-Pierre y Luc Dardenne Fotografía Benoît Dervaux Intérpretes Pablo Schils, Mbundu Joely, Alban Ukaj, Tijmen Govaerts, Charlotte De Bruyne, Nadège Ouedraogo, Marc Zinga
Premiada en Cannes y San Sebastián, los veteranos hermanos Dardenne insisten en su particular cine de denuncia social aunque para ello tengan que retorcer al máximo las miserias y desgracias que ahoguen a sus protagonistas, y puede que en ese sentido esta sea una de sus películas decididamente más duras. No se puede negar desde luego el ingenio y la pericia de estos realizadores a la hora de conjugar todos sus ingredientes para crear ese microcosmos en el que la esperanza apenas asoma y donde todos y todas acabamos sintiéndonos partícipes de un sistema que nos permite disfrutar de nuestras cómodas vidas siempre ajenas a los pilares que las sustentan, y que pasan en su mayoría por la injusticia a la que se ven sometidas las personas que en su inocencia y credulidad esperan una vida mejor y más digna. Las mafias de la inmigración, con la complicidad de la burocracia judicial y administrativa que aseguran nuestro bienestar, abonan el campo en el que amasan sus riquezas las otras mafias, de la droga y la prostitución, en cuyas fauces acaban cayendo los y las incautas jóvenes que todavía creen en un futuro amable. En ese contexto viven su particular cuento, que ya no participa de los universos de Grimm ni Perrault, un niño y una niña arrebatados de su infancia, sin apenas alegría y con un futuro tan incierto como inexistente. Los Dardenne filman con su característico estilo documental, claro y certero, mientras los jóvenes protagonistas se esmeran en dar credibilidad absoluta a sus carismáticos personajes. El púbico, entregado a sufrir dolor en el estómago y en la conciencia.

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