USA 2025
102 min.
Dirección
Chris Bentley
Guion
Chris Bentley
y
Greg Kwedar
, según la novela de Denis Johnson
Fotografía
Adolpho Veloso
Música
Bryce Dessner
Intérpretes
Joel Edgerton, Felicity Jones, William H. Macy, Kerry Condon, Nathaniel Arcand, Clifton Collins jr., John Diehl, Paul Schneider, Alfred Hsing
y la voz de
Will Patton
Chris Bentley forma junto a Greg Kwedar una pareja de cineastas
que firman los guiones de sus películas a dúo mientras cada uno dirige alternativamente por separado. De esta forma, mientras el segundo ha dirigido
Transpecos
y
Las vidas de Sing Sing
, Bentley es el responsable de
El jockey
y ahora esta
bellísima película
basada en una novela de Denis Johnson. Los dos son los autores de los guiones de los cuatro films. En esta película de
poético y evocador título
, nos cuentan la historia de un hombre sencillo, tímido y solitario. Un anónimo que se gana la vida a principios del siglo XX talando árboles con los que construir
los puentes y las vías
que de forma metafórica habrán de recorrer
trenes que unen vidas
, lugares, costumbres y acontecimientos, además de tendencias, razas y estilos de vida. En un contexto hostil en el que se persigue a los orientales, donde el color es objeto de ejecución y venganza, y los indios han quedado reducidos a un papel secundario en la página de la
construcción del país que se autoproclama nuevo imperio
del mundo, nuestro personaje vaga sin provocar daño alguno a nadie, ni empuñar un arma, ni participar en ninguna hoguera de vanidades ni escarnios. Por el contrario, alberga la
sensibilidad suficiente para cargar sobre sus espaldas el dolor
de la injusticia sufrida por semejantes, y que ello le marque de por vida. Dos tragedias puntúan su periplo, mientras el
afán de supervivencia
, siempre desde la humildad y la sinceridad, irá marcando su camino. Bentley ha sabido reflejar todo este viaje con una enorme sensibilidad, una
carga poética considerable
aunque siempre al alcance de cualquiera, y una hermosísima puesta en escena que evoca a través de la transparente, precisa, detallista y
luminosa fotografía de Adolpho Veloso
, un paisaje de exuberante naturaleza en el que al más típico estilo de Terrence Malick, se enmarcan los recuerdos de
quien en algún momento logró ser feliz
, ya sea por el contacto con seres amados o por una experiencia aeronáutica que deja ver el mundo con otra perspectiva. Por una vez no sobra la voz
en off
, un narrador que
da carácter épico y crepuscular
a tan hermosa crónica en la que un montaje ágil y dinámico no impide que el resultado sea
pausado y relajante
. Una bellísima partitura de
Bryce Dessner
y una dulce canción de Nick Cave ponen la guinda al pastel. Y todo ello demostrando que al final
nadie es insignificante
y todos y todas albergamos recuerdos que potencian esta idea.

Deja una respuesta