En los edificios anteriores a 1990 apenas existen en el 22%, lo que obligará a adaptar los inmuebles ante el progresivo envejecimiento de la población
La población cada vez se encuentra más envejecida. En el caso de Utrera, en apenas un lustro, la edad media se ha elevado dos años y medio, situándose en 42,63 años.
A pesar de esta situación, los edificios del municipio no están adaptados en buena medida a ese escenario. Así, al menos, se observa al contemplar los registros del Instituto Nacional de Estadística, una entidad que pone de manifiesto que solo el 45% de los bloques de pisos disponen de ascensor.
La situación es más llamativa incluso si se aborda cuál es la realidad que rodea a los edificios construidos antes de 1990, que suponen el 53% del total de este tipo de inmuebles. En ese caso, apenas el 22% de ellos disponen de un elevador que permita a sus habitantes subir o bajar con comodidad.
Con el paso de los años, se ha tomado mayor consciencia en la necesidad de que los bloques de pisos estén adaptados. Prueba de ello es que el 71% de los que se levantaron a partir de 1990 sí disponen de ascensor.

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