USA-Reino Unido 2025
140 min.
Guion y dirección
Bart Layton
, según el relato corto “Código 101” incluido en la novela “Rotos” de Don Winslow
Fotografía
Erick Wilson
Música
Blanck Mass
Intérpretes
Chris Hemsworth, Mark Ruffalo, Halle Berry, Barry Keoghan, Monica Barbaro, Nick Nolte, Tate Donovan, Jennifer Jason Leigh, Corey Hawkins, Babak Tafti, Peyman Moaadi, Peter Banifaz, Hossein Mardani, Devon Bostick, Deborah Hedwall, Andra Nechita, Crsoby Fitzgerald, Paul Adelstein, Patrick Mulvey
Adaptación en cierto modo libre de
uno de los seis relatos cortos
que conforman el libro
Rotos
de
Don Winslow
, donde toda referencia al narcotráfico ha desaparecido en favor del tráfico de diamantes. El desconocido entre nosotros
director británico Bart Layton
, que prepara nueva película con Benedict Cumberbatch, y que a partir de ahora debemos seguir con cierto interés, logra tejer una
radiografía de la sensibilidad del mundo en el que vivimos
, donde conviven corrupción, ambición desmedida, abuso laboral, discriminación sexual y una total falta de principios y confianza. Sin embargo, consigue que brille justamente lo contrario, la necesidad de tener
unos principios que respetar y una confianza a la que entregarse
. Así actúa su
trío protagonista
, una agente de seguros que se plantea su función en la empresa y el trato que le dispensan sus superiores, un policía que no acepta soluciones fáciles para resolver casos complicados, y no encaja entre agentes entregados a una corrupción que a menudo se hace demasiado evidente. Pero, sobre todo,
un ladrón de guante blanco atormentado por un pasado nada fácil
(única constante que relaciona la cinta con la tendencia actual), que huye de la violencia gratuita y sólo busca entre sus víctimas gente poderosa a su vez promotora de cierta forma de ilegalidad, una suerte de Robin Hood que no reparte riquezas. Winslow reconoce su
admiración por Steve McQueen
y la película se hace eco de ello. Naturalmente, meter en un mismo relato a una agente de seguros y un ladrón de guante blanco nos remite a
El caso Thomas Crown
, y las frecuentes persecuciones de coche por Los Ángeles a
Bullit
, aunque allí sucedieran en San Francisco. Ambas cintas son citadas expresamente en
una película hecha a la antigua usanza
, aunque en el desarrollo de su investigación criminal evidencie algunas lagunas y convenciones, pero que
logra reconquistarnos a quienes apreciamos el género
y andábamos algo perdidos entre tanta violencia imperante, aquí reducida al mínimo. Destaca su
reparto de estrellas
, con
personajes muy bien definidos y desarrollados
, de esos que tienen un pasado y un futuro, son reales. Todos y todas se entregan al máximo de sus posibilidades, logrando junto a
una puesta en escena y un tratamiento dramático esmerado y elegante
, un
thriller
altamente satisfactorio.

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