Cada año con la llegada del mes de junio, la Utrera cofrade consagra su calendario en honor al Santísimo Sacramento. Este período comienza con la exaltación eucarística, que ha estado a cargo de Roberto Jiménez Corpas.
Diputado mayor de gobierno de la hermandad sacramental del Silencio, fue el protagonista de este acto religioso que se desarrolló en la iglesia conventual de la Purísima Concepción, perteneciente a las Madres Carmelitas. En su disertación, comenzó haciendo una declaración de intenciones y proclamando su credo y su convicción de que Jesús está presente en la eucaristía.
Jiménez realizó un recorrido por el significado de la presencia de Jesús en la eucaristía. Para ello, utilizó en su exaltación escritos de Santa Teresa de Jesús, de San Juan, de San Pablo y de San Bernardo, entre otros. También hizo hincapié en el momento de la transustanciación, donde el pan y el vino se convierten en el cuerpo y la sangre de Cristo.
Durante su intervención, el encargado de pronunciar la exaltación censuró a los cofrades que solamente se quedan en las imágenes religiosas sin llegar a lo real y verdadero, explicando que dichas imágenes devocionales son el vehículo para llegar a Dios. De igual modo, hizo un guiño al año teresiano y al tricentenario de la fundación de la hermandad de la Trinidad.
Roberto Jiménez recordó a los asistentes que, en las tres parroquias de Utrera, se celebran los jueves eucarísticos y pidió a los creyentes que acudan cada semana a venerar la Santa Eucaristía.
El encargado de presentar al exaltador fue José Joaquín Prieto Álvarez de Toledo, teniente de hermano mayor de la hermandad del Silencio. Por su parte, el acompañamiento musical estuvo a cargo del joven José Fernández Rodríguez que, a piano, interpretó las marchas «Corpus Christi» y «Triunfal».



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