El animal, que se había precipitado, tuvo la suerte de engancharse en un cable que impidió que se precipitara al vacío
Un pequeño perro ha vivido una historia que podría haber finalizado de manera fatal pero que terminó de una forma positiva. El animal, de la raza yorkshire terrier, se precipitó desde la azotea de una vivienda y quedó colgado en la tubería de desagüe, enganchado a un cable que le salvó la vida.
El suceso se registró el pasado fin de semana cuando el animal cayó de la terraza de una casa de dos plantas. El perro tuvo la fortuna de caer sobre la citada tubería y, además, se dio la circunstancia de que una de sus patas quedó enganchada en un cable de la fachada, lo que le permitió quedar sujeto sin caer a la calle.
En la vivienda no había nadie en ese momento, por lo que sus dueños se enteraron de todo con posterioridad. Fue una vecina la que se encontró al animal en esa situación, por lo que de inmediato llamó a los Bomberos, que acudieron a su rescate.
Uno de los intervinientes en la operación fue el bombero José Miguel Fernández Niebla, quien ha explicado a Informativos Telecinco que «nos dijeron que se estaba ahorcando. Al pensar que podía sufrir o morir fuimos todo lo rápido que pudimos».
Cuando llegaron al lugar del suceso, «cogimos una escalera de asalto, subí rápido y lo enganché porque ya se caía». Engarrotado y nervioso, el animal llegó al suelo en los brazos de su particular ángel de la guardia, culminando de manera muy feliz esta peculiar historia.

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