USA 2018 97 min.
Dirección Julie Cohen y Betsy West Fotografía Claudia Raschke Música Miriam Cutler Documental
Tampoco el documental dirigido por Julie Cohen y Betsy West logra apartarse de los parámetros apuntados en el caso del film de ficción que dirige Mimi Leder. Centrado igualmente en esa relación marital y en el papel igualitario que ejerció su esposo en todos los ámbitos, el documental acierta en ofrecer una imagen sentimental, sensible y emocional de la protagonista, bien conocida del público estadounidense, donde la han convertido en icono popular y espejo en el que reflejarse millones de jóvenes, estudiantes o no de Derecho. Una igualmente menudita y anciana Ruth Ginsburg aporta calidez y emotividad a un conjunto dominado por la dispersión, en el que se alternan casos judiciales con estampas familiares, un uso exhaustivo de películas domésticas y el consabido desfile de testimonios, en muchos casos reiterativos y anodinos. Sin embargo logra enganchar y que nos interesemos por esta mujer tan especial, tan luchadora y clarividente. A estas alturas no sorprende descubrir que en el país supuestamente más democrático del mundo aún quede tanto por recorrer, hasta el punto de que cualquier ciudadano o ciudadana progresista envidiaría los logros cosechados en países de Europa, por mucho de que aquí también quede mucho camino por recorrer. Entre los casos expuestos a los que se enfrentó Ginsburg, destaca que el de discriminación positiva que sirve como eje conductor en el film de Leder, no es exactamente como lo describe Stipeleman en su guión cinematográfico, seguramente por discrepancias de su protagonista, el hombre al que defendió y con quien la activista logró un hito en la legislación y jurisprudencia norteamericana. Con todo asistimos a un trabajo academicista, sin riesgos ni extravagancias en su forma ni tan siquiera en su contenido, centrado en rendir un justo homenaje y trazar una amable semblanza de quien es conocida por sus iniciales RBG debido al sobrenombre The Notorious (Notoria aunque con cierta ironía, infame o de mala reputación), lo que le llevó a sercomparada en sentido humorístico con el rapero The Notorious B.I.G. La cinta presta mucha atención a sus facetas más humanas y sentimentales, como su devoción por la ópera y su voluntad para seguir en forma a sus ochenta y como años. Entre los que dan su testimonio participan el presidente Clinton, que la nominó para formar parte del ala liberal del Tribunal Supremo, la militar Shannon Frontiero a quien tuvo que prestar servicio por discriminación en el ámbito castrense, y sus hijos James y Jane, aunque curiosamente no se le atribuye a ella el activismo y el compromiso que sí se le supone en la ficción de Mimi Leder.
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