El Ayuntamiento de Utrera ha dado el paso definitiva que permita acometer este necesario proyecto
La calle San Fernando necesita una importante intervención, dada la mala situación en la que se encuentra. Este proyecto de reurbanización, del que se viene hablando desde hace unos años, comenzará a ejecutarse «en breve».
Lo ha anunciado el Ayuntamiento, toda vez que el pleno municipal ha aprobado una modificación presupuestaria planteada por el gobierno local para aportar la financiación procedente del Consistorio que debe completar una subvención que la Diputación concedió para dichas obras. Corresponde al Plan de Reactivación Económica y Social 2020-2021, conocido como Plan Contigo, con una financiación de 425.000 euros.
Según ha indicado el Ayuntamiento, dichos trabajos «deberán empezar a la mayor brevedad posible, dado que se ha negociado un plazo para poder conservar la subvención, que finaliza a lo largo del mes de junio».
Las obras previstas afectarán a la calle en su totalidad, contemplando la sustitución del pavimento, red de abastecimiento y saneamiento, así como el soterramiento en cruces de las líneas eléctricas existentes. Asimismo, se incorporan canalizaciones para completar en el futuro el soterrado de tendidos eléctricos y la instalación de redes de telecomunicaciones.
El proyecto adopta la solución de plataforma única de uso mixto en la zona que combina circulación peatonal y tráfico rodado, es decir, la calle tendrá un solo nivel sin que exista una diferencia de altura entre la calzada y el acerado. Los márgenes, con diferente anchura a lo largo de la vía, serán de uso exclusivo peatonal con autorización para vados de cocheras.
En cuanto a las instalaciones de abastecimiento y saneamiento, se sustituirán las existentes por redes nuevas acordes a las indicaciones realizadas por Aguas del Huesna, variando la cota de tendido de las instalaciones respecto de las actuales.
Siguiendo la recomendación del plan especial de protección del conjunto histórico de Utrera, en la calzada situada bajo el Arco de la Villa y zonas aledañas se dispondrá de un sistema que evite la transmisión de vibraciones producidas por el paso de vehículos que pudieran afectar negativamente al citado inmueble protegido. Consiste en situar debajo de la solería de hormigón de la calzada y en sus flancos una lámina elástica de polietileno reticulado de 10 milímetros de espesor, que amortigüe el impacto que pueda suponer el tráfico rodado.
La intervención incluye también un equipamiento urbano consistente en bancos, bolardos que delimiten las áreas de circulación, aparcamientos para bicicletas, señalización vertical y plantación de arbolado.

Deja una respuesta