La feria de Utrera llega cada mes de septiembre al calendario local, con motivo de la festividad de la Virgen de Consolación. De hecho, en las últimas décadas, es condición indispensable que alguna de las jornadas de celebración coincida con el día 8, en la que se conmemora precisamente la fiesta de la patrona de la ciudad.
Con este matiz, la parte lúdica de esta celebración se solapa en numerosas ocasiones con la vertiente religiosa, al desarrollarse la novena en honor a la Virgen. En estas ocasiones, la participación de los devotos se ve mermada y quedan deslucidas las convocatorias que se suceden en el santuario de Consolación.
Esta situación ha hecho que en algunos círculos se haya hablado de manera informal acerca de la posibilidad de modificar la fecha de celebración de la feria. Aunque seguiría siendo en honor a la patrona, se evitaría su coincidencia con los cultos que cada año se programan, especialmente el 8 de septiembre. A esta idea se ha sumado ahora públicamente el hermano mayor de la hermandad de «la del barquito en la mano», Rafael Rojas, quien ha reconocido que «nos gustaría que la feria de Utrera fuese en una fecha distinta a los cultos en honor a la Virgen de Consolación».
En declaraciones a COPE Utrera (98.1 FM), ha afirmado que «se está pensando retomar esta propuesta, para intentar llegar a algún tipo de acuerdo con el Ayuntamiento, que es del que depende esta cuestión». Además de que descienda «considerablemente» el número de personas que acuden a la novena en los años en que coincide con la propia feria, Rojas ha explicado que «incluso los sacerdotes que están predicando en los cultos nos han dicho que se escucha el ruido de la fiesta durante las eucaristías».
El hermano mayor considera «comprensible que la feria deba coincidir algunos de sus días con un fin de semana, atendiendo a la concepción actual de las ferias». Esta circunstancia lleva a que ediciones como la de este año, o como sucederá en 2020, todas las jornadas festivas se sucederán en paralelo a la novena.
Así las cosas, hay quienes plantean una reubicación de la Feria de Consolación en el calendario local, para que pudiera celebrarse, por ejemplo, el fin de semana posterior al 8 de septiembre. De esta forma, los cultos en honor a la patrona tendrían su protagonismo y ocurriría algo similar con la vertiente lúdica.

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