Acusan al alcalde de Utrera, Francisco Jiménez (PP), de la decisión de no renovar estos contratos sin ningún tipo de diálogo previo, y denuncian la negativa reiterada a recibirlos. Son 40 trabajadores que fueron despedidos hace un año cuyos contratos no fueron subrogados por empresas subcontratadas por el ayuntamiento que siguen prestando los mismos servicios municipales
A punto de cumplirse un año del despido de 40 utreranos que prestaban servicios en instalaciones municipales, y cuyos contratos no fueron subrogados, estas personas afectadas han decidido organizarse y crear la Plataforma de Afectados por los despidos de las instituciones municipales. Se trata de trabajadores pertenecientes a empresas subcontratadas que venían prestando sus servicios de forma continuada en edificios e instalaciones municipales. Sus puestos estaban directamente vinculados a unos servicios que no se suprimieron y que continúan prestándose a día de hoy, aunque ahora a través de distintas fórmulas y modalidades de contratación o de prestación de servicios, pero con el mismo objetivo: garantizar la apertura, el control y el cuidado de las instalaciones municipales, funciones que venían desempeñando los auxiliares de servicio despedidos. Ahora, próximo a cumplirse un año «desde que Francisco Jiménez, alcalde de Utrera por el PP, decidiera no renovar los contratos y dejara en la calle a 40 trabajadores que debían haber sido subrogados», estas personas han decidido organizarse y constituir la Plataforma de Afectados por los Despidos de las Instalaciones Municipales «para que aquella decisión no caiga en el olvido y para defender unos derechos que nunca debieron ser vulnerados». En un comunicado a los medios de comunicación, la plataforma señala que «el pasado 31 de diciembre de 2024, en plena Navidad, estos trabajadores fueron expulsados de manera simultánea, sin alternativas, sin medidas transitorias y sin ningún tipo de diálogo previo. Desde ese momento, el conflicto no ha dejado de crecer, alimentado por el silencio del Ayuntamiento y por la negativa reiterada del alcalde a recibir a las personas afectadas o a ofrecer una explicación pública sobre una decisión con un impacto social evidente». Estas personas han decidido dar un paso al frente y constituir esta plataforma como herramienta de organización, memoria y reivindicación: «La plataforma nace para recordar que estas personas eran necesarias, que los servicios siguen existiendo y que su expulsión fue una decisión política que golpeó directamente a familias humildes y trabajadoras, personas que vivían de su salario y que nunca pidieron privilegios, solo seguir trabajando». Entre los objetivos de la Plataforma de Afectados por los Despidos de las Instalaciones Municipales se encuentra «mantener viva la memoria de lo sucedido, reivindicar que estos trabajadores debieron ser subrogados al mantenerse los servicios, denunciar la falta de explicaciones del Ayuntamiento e informar a la ciudadanía de las actuaciones que se irán desarrollando en los próximos meses. La plataforma se constituye, además, con una vocación abierta, dispuesta a acoger y coordinar las reivindicaciones de otros colectivos de trabajadores que hayan pasado por situaciones similares en el ámbito de las instalaciones o servicios municipales. El objetivo es aunar esfuerzos y plantar cara a una forma de gobernar que vuelve a cebarse con los más humildes, convirtiéndolos en la parte más débil y prescindible del sistema». Añaden que la creación de esta plataforma no es un punto final, sino el inicio de una nueva etapa, «una etapa en la que los trabajadores afectados seguirán recordando que, casi un año después, los servicios siguen existiendo, las instalaciones siguen abiertas y no es aceptable que quienes las sostuvieron durante años fueran expulsados sin explicaciones y condenados al olvido».

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