En el suelo, en plena calle, con el ruido de las máquinas barredoras y las molestias que traen consigo unas condiciones indignas como éstas para cualquier ser humano. Así duerme el utrerano Antonio Luis García Romero, que lleva más de 20 días a las puertas del ayuntamiento sin que hasta ahora nadie le haya ofrecido alguna respuesta a la situación por la que está pasando.
Hasta ahora vivía con una amiga, que ha tenido que marcharse a Holanda por cuestiones de trabajo. Y Antonio se ha quedado en la calle, porque sus padres perdieron la vivienda familiar, se quedó sin la ayuda de viudedad que recibía su madre antes de que también falleciera, estuvo varios meses hospitalizado por un problema de salud, y ahora se ve sin recursos y sin un techo bajo el que cobijarse. Según ha explicado a Utrera Digital, «no tengo sitio donde dormir, y he decidido venirme a la puerta del ayuntamiento, porque esta zona al menos está más vigilada por las noches. Pero duermo fatal y ni siquiera descanso, y no me dan ninguna solución».
Comenta que «he hablado con el alcalde, pero no porque me haya recibido, sino porque lo cogí un día mientras él desayunaba y le conté cuál es mi situación. Me mandó a Servicios Sociales, y me dijeron que me iban a llamar, pero aún estoy esperando», comenta. De hecho, no tiene cita hasta el próximo mes de septiembre, y «mientras a buscarme la vida». Cuenta con el apoyo de la asociación de víctimas del paro, que ha intentado mediar para que le agilicen la atención por parte de Servicios Sociales. El presidente de esta entidad, Joaquín García Martín, ha destacado que «estamos ante una situación de urgencia. Esta persona no puede estar dos meses más durmiendo en plena calle, para que después no sepamos qué respuesta le van a dar, que a lo mejor ni siquiera hay una ayuda para él. Y nos llama la atención que esto esté ocurriendo». Además, ha afirmado que «la solución no pasa por pagarle un billete de tren y un albergue cinco días en otra población, como quieren hacer, porque después se volverá a quedar en la calle y en una ciudad que no es la suya».

Antonio ha anunciado que va a seguir reclamando que le ayuden y no descarta hacerse presente en el pleno municipal. Ha comentado que «necesito un piso de alquiler social, y yo podría buscarme la vida para obtener al menos el dinero que eso suponga, pero yo no tengo ingresos para permitirme un alquiler normal. Y no sirvo para ocupar ninguna casa, como hay personas que me están animando a hacer». Frente a la solución temporal de marcharse a un albergue en otro municipio, este utrerano se pregunta «cómo me voy a ir a Dos Hermanas cinco días para luego quedarme en la calle sin ni siquiera conocer a nadie allí».
El presidente de la asociación de víctimas del paro ha reclamado al Ayuntamiento que dé una solución a personas como Antonio, que «no solamente tienen un problema de empleo, sino de vivienda. Y esto pasa por la puesta en marcha de planes de empleo y vivienda pública suficiente para estos casos, y se deberían habilitar espacios municipales para que estas personas puedan, al menos, dormir. No pedimos que se entreguen de manera gratuita, sino que a los beneficiarios se les incluya en planes de empleo con los que poder hacer frente a su situación».
Por otro lado, Joaquín García afirma que, en casos como el de Antonio, «los Servicios Sociales deberían actuar de oficio, en coordinación con la Policía Local». Es una medida que también apoya Cristóbal Lobato, conocido miembro del sindicato Comisiones Obreras, que quiso a título personal acudir a la concentración que ha protagonizado el citado utrerano en la plaza de Gibaxa. Además, puso de manifiesto la «falta de sensibilidad» de la sociedad ante casos como éste, «ya que la gente no suele acudir a convocatorias de apoyo a personas con necesidades».


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