La puesta en marcha de los presupuestos participativos ha despertado las críticas de Ciudadanos, que ha acusado al gobierno local (PSOE-IU) de anunciar esta iniciativa «con una total falta de rigor y para una doble finalidad: propaganda y protección ante las críticas».
La portavoz de dicho partido político, Eugenia Sousa, ha afirmado que el equipo de gobierno «necesita dar otra imagen para contrarrestar el distanciamiento con la opinión pública en asuntos como el caos y las demoras en las obras, su mala gestión, el maltrato a los árboles que se está convirtiendo en costumbre, el hermetismo con los medios que no se pliegan a su voluntad, las ruedas de prensa sin preguntas,…».
Por otro lado, esta formación recuerda que el importe de las obras incluidas se queda en menos del 1,5% del total del presupuesto, siendo 500.000 euros el dinero reservado «para que los ciudadanos, supuestamente, decidan». Para comparar lo que representa esa partida económica, Sousa recuerda que «sólo el parque infantil del arboricidio suma 300.000 euros en toboganes y tirolinas. Esto es significativo porque si tuvieran verdadero interés por hacer partícipes a los ciudadanos, directamente el porcentaje sería mayor y el proceso serio y riguroso».
Tras el anuncio de estos presupuestos participativos, Ciudadanos ha querido poner en valor que «existe ya un precedente de proyecto ‘participativo’ en el que se vendió la idea de participar, como fue la remodelación del paseo de Consolación, pero todos pudimos ver que lo que ha quedado ha sido una campaña publicitaria premiada».
En palabras de la formación naranja, el gobierno que encabeza José María Villalobos (PSOE) «da numerosas muestras de soberbia y prepotencia, que se explican por una falta de seguridad y confianza del gobierno y un excesivo temor a las críticas, de ahí que no sean transparentes y traten con poco estilo a cualquier elemento que lícitamente les ponga cualquier pega». Desde Ciudadanos insisten en que el equipo de gobierno «busca un parapeto en el que resguardarse de cualquier crítica, pudiendo argumentar ante ellas que son los ciudadanos los que han elegido tal o cual cosa».
Por otro lado, han hecho referencia también a la «falta de rigor» del gobierno municipal. En concreto, fundamentan su crítica en que «se vayan a poder decidir qué reformas acometer sin quórum de asistencia y con participantes sin mayoría de edad».
Ciudadanos considera que «este gobierno se siente más cómodo con la organización de eventos de aspecto novedoso, y muy incómodo con lo principal en un municipio que es el mantenimiento y mejora de la ciudad pero, al no saber cómo hacerlo de manera adecuada, se esconde detrás del cartel participativo para conseguir mejorar su imagen y desviar la atención».


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