El mes de mayo trae cada año consigo la celebración de los cultos en honor a la Santa Cruz. De ello se encarga la hermandad de la Vera-Cruz, que ha decidido reorganizar dichas convocatorias para minimizar los contagios por el Covid-19.
Inicialmente estaba planteado un triduo, aunque la corporación religiosa ha decidido prescindir este año de esas celebraciones. De esta forma, los actos se reducirán únicamente a la Función Solemne, planteada para el 31 de mayo a las 13.00 horas.
Para desarrollar esta eucaristía, deberán respetarse todas las medidas de seguridad e higiene establecidas por el gobierno. Además, la cofradía ha decidido suprimir el acto de besar el evangelio en la protestación de fe, en el momento del juramento de los nuevos hermanos e imposición de la cruz.

Deja una respuesta