Hace 425 años, el escultor Marcos de Cabrera recibió esa cantidad por crear a Nuestro Padre Jesús Nazareno
El 20 de marzo de 1597, el escultor Marcos de Cabrera recibió la cantidad de 25 ducados de parte de la denominada ‘Cofradía de los Nazarenos de Utrera’ en pago por la «hechura de una cabeza manos y pies, y unas potencias de un Cristo Nazareno que he hecho de escultura y madera de cedro para dicha Cofradía, los cuales Luis Sánchez de Arcos me ha dado y son en mi poder de que me doy por contento y pagado a mi voluntad». Este es el texto literal del contrato que se suscribió entre ambas partes, un momento en el que comenzaba la leyenda, ya que a lo largo de los cuatro siglos siguientes, la devoción a esta imagen no ha hecho más que crecer en toda la comarca. A buen seguro que aquel momento, este enigmático escultor, no era consciente de que le estaba regalando un padre a todo un pueblo.
La imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, es por calidad, historia y significado, una de las obras de arte más valiosas que procesionan ya no solo en la Semana Santa de Utrera, si no en toda la provincia de Sevilla. Una imagen que cada mañana de Viernes Santo, sigue dejando momentos únicos cuando todavía no han despuntado las primeras claras del día. Es además una imagen a la que la hermandad está ligada de una manera casi irremediable, ya que fue adquirida pocos años después de su primitiva fundación, que tuvo lugar apenas una década antes, en 1586.
La Semana Santa 2022 es por tanto una Semana Santa muy importante para la hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Utrera, ya que se están celebrando los 425 años de la hechura del que para muchos es el ‘Señor de Utrera’. Para ello, a lo largo de los últimos meses se ha editado un bello cartel que conmemora esta efeméride, -obra de Antonio Rodríguez Ledesma-, se ha celebrado una conferencia, y el pasado 20 de marzo se celebraba una misa a las puertas de la capilla de San Bartolomé que fue transmitida en directo por Canal Sur Televisión. Además, ha tenido lugar la extraordinaria restauración de la cruz de plata, carey y nácar que ha acompañado a esta imagen, y que fue creada a finales del siglo XVII.
La mano maestra que creó al Nazareno de Utrera, fue la de Marcos de Cabrera, un escultor español del siglo XVI, cuya vida está recorrida por varias incógnitas, ya que se han conservado muy pocos datos acerca de la misma. Ha pasado a la posteridad gracias al Cristo de la Expiración de la hermandad de El Museo de Sevilla, que realizó en el año 1575 y que cada Lunes Santo sigue dejando sobrecogedoras imágenes. Se desconoce donde nació exactamente, aunque sí se sabe que estuvo casado en dos ocasiones y que llevó a cabo un misterioso viaje a América, concretamente a México, país en el que permaneció de 1580 a 1583. Algunos especialistas han atribuido a Marcos de Cabrera la realización del Cristo de las Tres Caídas de la Esperanza de Triana.
Como curiosidad, y volviendo a la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, hay que resaltar que fue concebida por el propio Marcos de Cabrera para procesionar abrazando la cruz, tal y como la hace Nuestro Padre Jesús Nazareno de la hermandad de El Silencio de Sevilla. Fue a finales del siglo XVIII, como se ha estudiado en profundidad recientemente gracias a la restauración de la propia cruz, cuando se llevó a cabo el cambio de orientación de la cruz, para que la imagen la llevase a cuestas. Es en 1881 cuando se introduce en el paso la imagen de Simón de Cirene, conocida de manera popular como ‘El Cirineo’.
Otra de las curiosidades que se han ido perdiendo con el tiempo es que el propio escultor creó la imagen pensada para que llevara pelo natural sobrepuesto, como lo hacen muchas imágenes, algo que ocurrió hasta los primeros años del siglo XX. En todo caso, ya a finales del siglo XIX, se le modeló con estopa y pasta la cabellera que hoy se puede ver. La imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que lleva más de cuatro siglos provocando la admiración de todos los amantes del arte, tiene una altura de 1.60 metros, y crea la tensión necesaria para que de manera magistral nos transimita movimiento.
Una obra de arte que para poder mantener todo su valor y esplendor, ha experimentado varias restauraciones a lo largo de la historia, entre las que destacan las que tuvieron lugar en 1793, 1881 y 1980. Todo ello da vida a un símbolo que se ha convertido en algo que va mucho más allá de una imagen religiosa, ya que Nuestro Padre Jesús Nazareno se ha convertido en uno de las señas de identidad más importantes de Utrera.
Todo comenzó un 20 de marzo de 1597 con el pago de 25 ducados…

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