El convento de las Madres Carmelitas de Utrera ha recibido una ayuda económica para hacer frente a los muchos gastos que tiene que afrontar diariamente esta comunidad religiosa. Ha llegado de manos del Colegio de Farmacéuticos de Sevilla, que ha hecho entrega de un donativo de 1.000 euros.
Es ya la segunda vez que dicha institución hispalense colabora con las monjas utreranas, después de que hace unos años llevara a cabo una donación similar a esta congregación. Dicho donativo procede del 0,7% que destina este organismo para ayudas humanitarias y colaboraciones.
Esta iniciativa ha surgido por la mediación del utrerano Eduardo Romero Labourdette, quien ejerce como tesorero de la Fundación Farmacéutica «Avenzoar», una entidad de carácter científico-sanitario que pertenece a dicho Colegio.

Deja una respuesta