El santuario de Consolación de Utrera, el hogar tanto de la Virgen de Consolación como de la hermandad de Los Muchachos de Consolación, ha sido escenario en la tarde del viernes 20 de marzo de un emotivo acto que no olvidarán jamás las personas que han podido participar en él.
La hermandad de Los Muchachos de Consolación y la delegación territorial de la ONCE han impulsado una iniciativa destinada a las personas invidentes, que han podido tocar con sus propias manos la imagen del Cristo de El Perdón, uno de los crucificados más valiosos del patrimonio artístico utrerano.
Una convocatoria que ha registrado una notable afluencia de personas, que han podido recorrer con sus manos la imagen en su totalidad, para así poder componer con su imaginación las características de este Cristo que aún está vivo en la cruz y que mira al cielo buscando a su Padre.
La actividad se ha complementado con la colaboración de una serie de personas cercanas a la hermandad, que al tiempo que los invidentes iban tocando el Cristo, les iban narrando ese recorrido.

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