Con este proyecto se podrán detectar incidentes, incendios, actos vandálicos o fraude en el acceso
La estación de trenes de Utrera es una de las primeras de España en contar con un equipo de videovigilancia con inteligencia artificial. Ha sido instalada por Renfe como primer paso de un proyecto de mejora de la seguridad en las estaciones de Cercanías de todo el país.
Este nuevo sistema de seguridad recopila y procesa de forma anónima y automatizada miles de datos a través del sistema CCTV (circuito cerrado de televisión) de la estación y los integra en un cuadro de mando único. El objetivo es mejorar la seguridad y la experiencia del cliente, siempre desde el cumplimiento estricto de la normativa de protección de datos.
Gracias a este sistema inteligente de seguridad se podrá conocer lo que está pasando en la estación en tiempo real. Por ejemplo, mediante el análisis de la afluencia, en caso de que sea necesario, se podrá dirigir más personal a las estaciones que lo necesiten en cada momento. También se podrán detectar, de manera automatizada, incidentes relacionados con la seguridad como caídas de personas y objetos a las vías, incendios, actos vandálicos o el fraude en el acceso.
El sistema recopila imágenes de las estaciones que se integran en un sistema de videoanalítica, donde se procesan y analizan con algoritmos de inteligencia artificial. Posteriormente, las imágenes tratadas son eliminadas del sistema en cuestión de milisegundos. Para implementar estas soluciones Renfe ha contratado a empresas punteras en tecnologías de analítica e inteligencia de imágenes.
Tener acceso a información en tiempo real sobre la evolución del servicio de Cercanías es clave para mejorar la experiencia del pasajero, que prima la certidumbre y fiabilidad a la hora de elegir un medio de transporte. No en vano, la frecuencia y la puntualidad son los principales atributos que debe cumplir el transporte colectivo para conseguir atraer viajeros del coche privado.
Esta actuación se enmarca en el proyecto ‘Renfe Smart Security Station’ (RS3), que cuenta con un presupuesto de 31,7 millones de euros y que ha sido financiado con fondos de la Unión Europea. Durante este tiempo se sustituirán más de 5.000 cámaras de seguridad analógicas por cámaras IP, que permitirán compartir la información recogida a través del sistema CCTV en un sistema de videoanalítica integrado.
Asimismo, el proyecto RS3 prevé la instalación de 500 servidores de última generación y la renovación de sistemas operativos, instalaciones y elementos digitales de las estaciones de Cercanías. También prevé la instalación de aproximadamente 500 sondas de ciberseguridad para su monitorización, control y análisis. El objetivo final es aumentar los niveles de seguridad digital y de ciberseguridad.
En total, se contempla la instalación de 6.451 dispositivos para la puesta en marcha de un circuito cerrado de CCTV y de un sistema de analítica de vídeo inteligentes. Además, estos dispositivos irán acompañados de sistemas de control de accesos, equipamientos de control eléctrico o elementos de comunicación para la conexión de los diferentes equipos IP, entre otras instalaciones.

Deja una respuesta