Según publica Diario de Sevilla, ambas utreranas han recibido multas de 270 euros por arrojar, la pata de un calefactor, el palo de una escoba y un bote de aceitunas en la Nochebuena de 2023
En la Nochebuena de 2023, Utrera fue testigo de un acontecimiento cuanto menos curioso. Dos vecinas, hastiadas del ruido de un bar de copas que abrió justo debajo de sus domicilios, lanzaron diversos objetos desde su balcón a la terraza del establecimiento, como la pata de un calefactor o el palo de una escoba, acompañados por declaraciones como que iban a «meter fuego» al negocio. Según la información que publica Diario de Sevilla, el caso fue enjuiciado por el Juzgado de Instrucción número 3 de Utrera y en la sentencia, dictada el 19 de noviembre de 2024, se contaba que «en diciembre de 2024 abrió el local Edén, que era tipo bar». La denunciante era la gerente del establecimiento y en el piso superior vivían un matrimonio y su hija, siendo estos tres últimos los denunciados. «Al menos entre el 1 y el 24 de diciembre de 2023 las dos mujeres estuvieron arrojando objetos a la terraza del local con la intención de interferir en la libertad de la encargada para el legítimo desarrollo de su profesión con normalidad». El juzgado cita textualmente «la pata de un calefactor con ruedas, un bote de aceituna de cristal, objetos de limpieza y un palo de una escoba». En cuanto a los hechos, el 24 de diciembre, a las 18.15 horas y en local estaba de tardeo, varios clientes alertaron de que las vecinas estaban arrojando objetos. Poco tiempo después, ambas denunciadas bajaron al negocio diciendo frases como «¿dónde está la hija de puta de la dueña?», «le voy a meter fuego al local» o «hija de puta, me cago en tus muertos».
La sentencia
Madre e hija han sido consideradas como autoras de un delito leve de coacciones, con un castigo de 270 euros de multa (tres meses a razón de una cuota de tres euros al día). En cuanto al tercero, marido y padre, ha quedado absuelto porque «no han quedado probados los hechos objeto de denuncia» respecto a él. La sentencia de entonces se recurrió por la defensa de la familia, que pidió la absolución de ambas tras alegar en este juzgado que se había hecho una valoración errónea de las pruebas durante el juicio. Por su parte, la responsable del bar, solicitó la desestimación del recurso y la confirmación de la condena. Así, la Sección Primera de la Audiencia de Sevilla, en la que cayó la apelación, ha rechazado el recurso haciendo que la sentencia sea ya firme. La Audiencia de Sevilla ha recordado que la jueza de Utrera concedió «una especial significación probatoria» al testimonio de la gerente del bar, frente al de las denunciadas. «No hay motivos para considerar injustificada su valoración» y responden a los jueces de Sevilla, que le restan importancia al hecho de que la familia afectada hubiese interpuesto diferentes denuncias al Ayuntamiento «por ruidos en el local». «Ello no elimina la verdad de su relato». Una historia que se «ha visto corroborado por el reportaje fotográfico, en el que se observan los objetos que arrojaron» al que se le añade la declaración de un antiguo camarero del bar. Un testigo que aseguro «de forma rotunda que fueron las denuncias quienes en la tarde del día de Nochebuena del 2023 arrojaron objetos desde su ventana al local». Al parecer, uno de los objetos lanzados «alcanzó a una clienta, quien se asustó», por lo que «el marido subió alterado a la casa». Ante esto, las acusadas «no explicaron los motivos por los que se presentó ese hombre», pero admitieron que lo hizo, según la sentencia. El camarero «descartó que pudieran ser otros vecinos los que tirasen los objetos, ya que los conoce y son personas mayores que carecen de la fuerza física para conseguir lanzar desde sus ventanas esos objetos al local de la denunciante». A todo ello se le suma que «al menos en varias ocasiones, el camarero aseguró haber visto a las señoras lanzar objetos al local», por lo que no era la primera vez que lo hacían.

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