El historiador fue uno de los participantes en la mesa redonda organizada por la Fundación Caja Rural de Utrera y la hermandad de la Virgen de Consolación
La Fundación Caja Rural de Utrera ha protagonizado una nueva entrega de su ciclo cultural ‘La palabra en escena’. Ha sido en este caso un acto con un sabor muy especial, ya que en esta ocasión lo ha impulsado junto a la hermandad de la Virgen de Consolación. Una cita que se ha enmarcado en la previa de la participación de la patrona de Utrera en la procesión de clausura del segunda edición del Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular, que se va a celebrar el 8 de diciembre en Sevilla.
El marco que ha acogido este evento, que ha servido para conocer de manera más profunda la interesante y extensa historia con la que cuenta la Virgen de Consolación, ha sido el teatro de Los Salesianos. Así, los asistentes han disfrutado de una mesa redonda, en la que moderada por Alberto García Reyes –director de ABC de Sevilla-, han participado Eduardo Martín Clemens, sacerdote diocesano de Sevilla, Santiago Padilla Díaz de la Serna, presidente de la hermandad Matriz de Almonte y el historiador Julio Mayo Rodríguez, este último, uno de los mayores especialistas en la historia de la Virgen de Consolación.
Sergio Sierra, patrono de la Fundación Caja Rural de Utrera fue el encargado de abrir el acto, realizando un repaso por las casi dos décadas de historia que tiene ya el ciclo cultural, y recordando la añorada figura de Salvador de Quinta. «No se me ocurre mejor embajadora de Utrera que la Virgen de Consolación», apuntó.
Alberto García Reyes presentó a los tres protagonistas de la velada, asegurando que «hoy estamos ante una auténtica constelación insuperable para hablar de una palabra como Consolación». El director de ABC de Sevilla, una persona muy ligada a Utrera desde hace años, ciudad de la que pregonó su Semana Santa en 2015, confesó como «la Virgen de Consolación me traslada a la voz de Fernanda de Utrera. Cada vez que estás delante de la Virgen de Consolación la tienes presente como la primera vez, siempre es la primera vez cuando estás junto a ella».
Seguidamente García Reyes le dio la palabra a Julio Mayo, el que para él «es uno de los mejores historiadores de la religiosidad popular que tenemos en la provincia de Sevilla». Fue el momento en el que el historiador nacido en Los Palacios y Villafranca, pero con el corazón dividido desde hace muchos años entre esta localidad y Utrera, realizó un riguroso repaso por la historia de la Virgen de Consolación, que comenzó «justo en el año 1507, en el inicio de la era de los descubrimientos».
Julio, quién ha dedicado innumerables horas de estudio a todo lo que tenga que ver con Consolación, habló a los presentes en el acto de cómo llegó la Virgen a Utrera, de la figura de Antonio de la Barreda y calificó la Utrera de aquellos años como «un nudo de comunicaciones entre la Andalucía oriental y la zona occidental».
Más allá de las fronteras de Utrera, tal y como apuntó García Reyes, es poco conocida la grandeza que llegó a tener la devoción a la Virgen de Consolación. Julio Mayó destacó como «llegó a haber hasta 37 hermandades que acudían a la romería de Consolación el 8 de septiembre, siendo una Virgen de vocación americanista, que se convirtió en protectora de caminantes, de marineros y soldados». También destacó como se trató de un fenómeno que surgió «en la marginalidad, relacionado con la milagrería, la superstición y la gitanería. Todos ellos elementos que convirtieron la romería de Consolación en el último tercio del siglo XVI en la más importante de toda Andalucía».
Similitudes
Las comparaciones entre el fenómeno de Consolación y la romería de El Rocío, son realmente inevitables. De hecho cronológicamente, El Rocío comienza a despuntar casi al mismo tiempo en el que la romería de Consolación fue prohibida por las autoridades, en la segunda mitad del siglo XVIII. Por ello la presencia de Santiago Padilla Díaz de la Serna, presidente de la hermandad Matriz de Almonte, en esta mesa redonda, era más que procedente.
Padilla se encargó de poner encima de la mesa numerosas similitudes entre los dos fenómenos religiosos, apuntando que «El Rocío también surgió en la marginalidad, y ambas devociones están muy unidas por el protagonismo de la Orden Mínima, que tenían convento tanto en Utrera como en Almonte, El Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda. El descubrimiento de América y la Carrera de Indias, al igual que es fundamental para entender Consolación, es imprescindible para comprender la historia de El Rocío».
Tras estas incursiones históricas, el sacerdote Eduardo Martín Clemens fue el encargado de dotar al acto de una destacada trascendencia religiosa, dedicando bellas palabras a la Virgen de Consolación. Martín, dirigiéndose a la Virgen aseguró que «lo que más me cautivó de ti fueron tus ojos. En tus ojos cabe todo. La piedad popular es el verdadero trono en la que se asienta esta devoción peregrina. Es lo mismo decir Utrera de Consolación que Consolación de Utrera». El sacerdote cerró su intervención de una manera bella y contundente: «Virgen de Consolación, más que tú sólo Dios».
Para finalizar esta mesa redonda dedicada a la patrona de Utrera, Rafael Rojas, hermano mayor de la hermandad de la Virgen de Consolación tomó la palabra para realizar un resumen de los actos que se han llevado a cabo en las últimas semanas como previa a la llegada de la Virgen a Sevilla y entregó un recuerdo a todos los participantes.

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