Esta religiosa afronta ahora un importante reto como consejera del gobierno general de la congregación
Isabel Albillos nació en las frías tierras de Burgos, pero su desempeño en la congregación de la Sagrada Familia la han llevado prácticamente por todos los rincones de España. Nació en una familia numerosa, de ocho hermanos, pero muy pronto comenzaría a formar parte de una familia mucho más numerosa, porque, como ella misma indica, «sentí claramente la llamada de la vocación y decidí responder».
Ella ya tenía una tía que era religiosa en otra congregación y una prima que formaba parte de la Sagrada Familia, por lo que finalmente dio el paso y desde entonces ha entregado con entusiasmo su vida tanto a Dios como al sector de la educación, donde en Utrera ha dejado una profunda huella.
Tras realizar el noviciado en la Seu de Urgell, el primer destino de Isabel la llevó a Madrid, para recalar posteriormente por primera vez en el colegio de Utrera en 1979, donde permaneció durante once cursos consecutivos. Después volvería de nuevo a Madrid como directora durante otros once cursos para pasar posteriormente a tierras asturianas, donde durante 15 años fue la directora de un colegio de la Sagrada Familia que se ubicaba en la cuenca minera y que contaba con todos los niveles educativos. Una vez completado este periplo, retorna a tierras utreranas, donde ha sido directora general, en un período de ocho años realmente fructífero para el colegio.
Ahora Isabel ha terminado su etapa en Utrera, ya que recientemente ha sido nombrada Consejera del Gobierno General de la Sagrada Familia a nivel mundial, por lo que hace unas fechas se ha despedido de la que ha sido su casa durante tantos años. «Me llevo el corazón lleno de Utrera», explica Isabel, quien ha protagonizado en la Sagrada Familia de Utrera lo que podría considerarse casi como una ‘pequeña’ revolución.
Con Isabel al mando, este centro escolar ha crecido y se ha consolidado de manera considerable. En los últimos años, bajo su impulso, se ha llevado a cabo la ampliación del patio, la construcción de un pabellón de deportes, un sótano y la modernización del centro en todos los sentidos. Un colegio que tiene mucha vida, con profesores renovados, que como ella misma explica «no están anquilosados y poseen los más modernos recursos pedagógicos y una metodología actualizada».
Durante esta última etapa en Utrera, Isabel ha asegurado que todo el equipo que ella ha liderado ha tratado de «abrir el colegio al pueblo para que tenga más contacto con la realidad, que nunca se cerrara en sí mismo, trasladando además el carisma propio de Ana María Janer a la población». Albillos ha tratado de dejar el colegio preparado al máximo para los retos que requiere la situación actual, explicando que «tengo mucha confianza en el equipo que hemos formado». Y es que los cambios han llegado al colegio de una manera importante, hasta el punto de que el puesto que deja Isabel va a ser ocupado no por una religiosa, sino por una persona laica.
Por delante le quedan a esta utrerana de adopción retos muy importantes, ya que ha sido elegida Consejera General de la congregación para un área geográfica muy importante que comprende áreas geográficas tan extensas como en Castilla y León, Madrid, Guinea o Italia. Isabel es una de las cuatro consejeras generales que tiene la congregación y ha sido elegida por votación por representantes de 11 países.
En Utrera Isabel ha dejado esbozados algunos proyectos importantes que se van a materializar en los próximos años como la puesta en marcha de la Fundación Educativa Ana María Janer, que asegurará la pervivencia del colegio de manera independiente a la falta de vocaciones religiosas. Mientras que también aparece en el horizonte la posibilidad de que el centro se abra en próximos cursos a otros niveles educativos como por ejemplo los ciclos formativos.

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