El arqueólogo David Mendoza integra un equipo que está investigando una serie de huellas encontradas en el Campo de Gibraltar
El arqueólogo utrerano David Mendoza es un inquieto investigador que, a lo largo de su dilatada trayectoria, ha logrado arrojar luz con sus estudios sobre numerosas cuestiones. Entre ellas se encuentran el antiguo asentamiento romano de Salpensa –que se encuentra en el término municipal de Utrera- o la conocida ciudad romana de Itálica, que se sitúa junto a Sevilla.
En los últimos meses, este utrerano que es doctor en Historia e investigador de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla, está llevando a cabo una interesante investigación en determinados parajes que se encuentran en la comarca gaditana del Campo de Gibraltar. Gracias a ello, los especialistas en la materia van a poder componer mucho mejor el puzzle que supone la prehistoria en la Península Ibérica.
El utrerano está formando parte de un equipo junto a la Productora Vives Flim, que está integrado por la directora Cristina Rosado, el productor Jesús Camacho y el investigador Michael Martínez. El objetivo de esta investigación es realmente apasionante, sobre todo para los amantes de la historia y la arqueología, ya que se trata de determinar la procedencia de una serie de huellas humanas fósiles aparecidas en estas latitudes geográficas, que las primeras pesquisas sobre el terreno indican que pueden ser de la especie neanderthal.
El equipo ha localizado dos abrigos donde se encuentran pinturas rupestres en las que se pueden ver representaciones de barcos parecidas a las que se encuentran en el famoso y estudiado yacimiento arqueológico de ‘Laja Alta’, que está en el término municipal de la localidad gaditana de Jimena de la Frontera, y cuya antigüedad ronda los 5.000 años a.C. Cerca de estos abrigos, el equipo en el que se encuentra el investigador utrerano ha encontrado numerosas huellas de animales de distintas especies, destacando una hilera de animales de pezuñas junto a humanos en tránsito, lo que podría ser realmente interesante a la hora de estudiar la relación de los humanos con la ganadería y el sedentarismo. Todas estas huellas se encuentran fosilizadas en un mismo estrato en el que han reconocido dos fondos de cabañas también fósiles, huellas de cantera, restos megalíticos, menhires y un par de altares.
Tal y como ha explicado David Mendoza, «estas huellas podrían estar en relación con las recientemente descubiertas en Matalascañas (Huelva) de neanderthal y datadas en 200.000 años a.C.». Fue el propio investigador utrerano el que se percató de la existencia de una de las huellas en la pared del abrigo, que estaba fosilizada a unos tres metros de altura. Tras el análisis del equipo, se ha determinado que «al menos la cronología podría atrasarse hasta el 350.000 años a.C., momento clave para la historia de la humanidad y concretamente para la prehistoria peninsular, pues marcaría el origen del neanderthal quizá en el sur de la Península Ibérica y, por lo tanto, estaríamos ante un hito histórico y un gran descubrimiento».
Todo este equipo de especialistas está viviendo con ilusión y expectación los descubrimientos que están llevando a cabo, asegurando el utrerano que «el propio plegamiento de la roca que conformaría el abrigo marcaría la cronología y el hecho de que se preserven unas huellas en una pared elevada señalaría la existencia homínida mucho antes de la que se fechó para el valle de Neander en Alemania donde se determinó la existencia de los primeros neanderthales».
En este caso, el equipo ha explicado que hay que tener en cuenta que las pinturas con representaciones de barcos que se han encontrado en esta especie de cuevas «serían de una cronología muy posterior a las huellas, si bien también son de suma importancia porque confirmarían una navegación sofisticada en el Mediterráneo, además de un perfecto conocimiento astral, ya que todos los abrigos están orientados hacia la constelación de Hércules que desde ellos marcaría la dirección hacia Sevilla».
En el mundo de la arqueología y la historia, todo este tipo de descubrimientos son realmente importantes porque ayudan a conocer mejor cómo vivían los seres humanos en la prehistoria, siendo también de suma importancia las huellas de animales que se han encontrado junto a las huellas humanas. Y es que, como indica Mendoza, «señalaría además la presencia de una ganadería y sedentarización consolidada antes de lo admitido por la comunidad científica, pues la revolución neolítica que se estudia en las escuelas, en la que se suele afirmar que se produjeron estos cambios en la domesticación de animales y agricultura, debe reescribirse y marcarse una nueva cronología mucho más anterior del Neolítico, quizá sobre el Paleolítico Medio».
El equipo también ha localizado fosilizada en el mismo estrato una escena de lucha entre un pequeño plantígrado, posiblemente un elefante joven y un gran felino el cual aún no han podido identificar. En palabras del arqueológo utrerano, «hemos tenido una gran suerte al localizar esta área inexplorada hasta el momento de forma arqueológica, que nos va a dejar muchas más sorpresas de las que a priori observamos».
Es, por tanto, un interesante estudio que en próximas fechas, cuando se confirmen muchas de las hipótesis que se están desarrollando en estos momentos, puede servir para aprender mucho más acerca de la prehistoria y los homínidos en tierras andaluzas.

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