El cambio en la hora de la procesión no sirvió para evitar las altas temperaturas en el cierre del nuevo culto ordinario en torno a la Virgen de Consolación
La Virgen de Consolación vuelve a estar en su santuario. Tras cuatro días recorriendo las calles de Utrera, la patrona emprendió este 1 de mayo el camino de regreso a su templo, donde los devotos volverán a tener su punto de encuentro con Ella.
La decisión de eliminar la procesión por la tarde para celebrarse por la mañana no sirvió para escapar del intenso calor en una jornada en la que se llegaron a alcanzar los 32º. Con el calor cayendo a plomo sobre Utrera, los valientes que acompañaron a la Virgen a lo largo de todo su itinerario de vuelta tuvieron que buscar los resquicios de sombra que se encontraban por el camino. Pasadas las cuatro y media de la tarde –desde las 11 de la mañana que comenzó la procesión-, la patrona de la ciudad llegaba por fin a su santuario, acompañada del poco cortejo que aún quedaba en pie y del no mucho público que quiso acompañarla hasta el final de una jornada que había empezado temprano con una misa pontifical en el interior de la parroquia de Santa María de la Mesa.
A lo largo de la procesión, que comenzó entre el repique de campanas y que contó con los compases de la asociación musical ‘Álvarez Quintero’, fueron varios los altares que pudieron verse, se sucedieron petaladas y vivas, y el cante se hizo presente en la calle Virgen de Consolación y en el paseo del mismo nombre. Otro de los momentos especiales se produjo en el interior de la iglesia de San Francisco –el último templo que quedaba por visitar en estas jornadas-, donde la banda de cornetas y tambores de la Vera-Cruz interpretó la ‘Plegaria’ y el Consejo Local de Hermandades y Cofradías realizó un ofrecimiento a la Virgen. Precisamente las corporaciones religiosas de Utrera, junto a la hermandad de la Sed de Sevilla y a la de las Nieves de Los Palacios y Villafranca, formaron parte de un cortejo en el que también estuvieron miembros de la corporación municipal, así como de la Policía Local y de la Guardia Civil.
El canto del himno de la coronación por parte de los fieles y el ‘Ave María’ de Caccini interpretado por la banda, ya en el interior del santuario, pusieron el final a una procesión con la que se echó el cierre a cuatro días intensos en los que ‘la del barquito en la mano’ se ha paseado por numerosos rincones del municipio y ha visitado todos los templos de la ciudad. Y todo ello entre calles engalanadas, vivas y cantes, aunque con un ambiente a ratos desigual y con algunos momentos de brillo, y que deberá traer consigo un análisis que permita discernir cuál debe ser el futuro de este nuevo culto ordinario en torno a la patrona de Utrera.
1 de mayo (procesión)
30 de abril (tercer día del triduo itinerante)
29 de abril (segundo día del triduo itinerante)
38 de abril (primer día del triduo itinerante)

Deja una respuesta