Su amor incondicional por los animales le ha llevado a dedicar casi toda su vida a cuidarlos
La ciudad de Utrera ha perdido a una de sus principales animalistas. Este martes ha fallecido la conocida utrerana María Teresa Ferrera Dorantes, quien ha muerto de forma repentina a los 66 años.
Hablar de Tere, que era como todo el mundo la llamaba, es hacerlo de su amor incondicional por los animales. Quienes la conocían aseguran que «su vida era los animales», a los que dedicaba infinitos esfuerzos. Cualquier persona de Utrera que se encontraba alguno acudía a ella, quien se lo quedaba en su propia casa para cuidarlo, alimentarlo y buscarle una familia.
Aunque no pertenecía a ninguna protectora, tenía relación con muchas de ellas, porque la colaboración era habitual, siempre pendiente de los mejores cuidados para los animales. Su vida estaba plenamente dedicada a ellos, llegando a tener actualmente muchos en su vivienda, algunos suyos propios y otros de acogida. Precisamente quienes la conocían están movilizándose para que todos ellos tengan la atención necesaria y ya se han puesto en contacto con varias protectoras para que puedan cuidar de ellos y mantener el legado de Tere.

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