Hace siete años que la sede comarcal de salud mental del Bajo Guadalquivir se trasladaba sin previo aviso a Los Palacios y Villafranca. Lo hacía tras llevar más de tres décadas en Utrera, lo que despertó una guerra política entre el Ayuntamiento utrerano gobernado entonces por el PA y la Junta de Andalucía gestionada por el PSOE. En aquellos momentos nunca se llegó a dar una explicación clara de los motivos que justificaban este traslado, que provoca que en la actualidad unos 2.000 utreranos -según los datos facilitados por el equipo de gobierno- tengan que desplazarse de manera semanal a la localidad palaciega para poder hacer uso de este servicio sanitario.
Unos 14 kilómetros separan ambas poblaciones, que están unidas por la A-362, una carretera con un carril para cada sentido, con muchas entradas y salidas a fincas privadas –lo que hace peligrosa la circulación por la misma-. A ello se une una deficiente conexión en transporte público entre las dos localidades.
Coincidiendo con la reciente celebración del Día Mundial de la Salud Mental, el Ayuntamiento de Utrera ha lanzado un mensaje claro para reivindicar la vuelta de este servicio a la ciudad, una petición a la que también se ha unido con la celebración de una marcha por las calles del municipio la asociación de personas con discapacidad «Virgen de Consolación» (Apdis), quienes han querido visibilizar así a este colectivo.
La situación de este servicio comarcal en Los Palacios plantea numerosas dificultades a las personas que necesitan este tratamiento, ya que muchas de ellas tienen dificultades de movilidad, por lo que en sus traslados para recibir el tratamiento tienen que viajar acompañados. A todo ello se suman los problemas económicos que padecen muchas de estas personas, que tienen que hacerse cargo del gasto que supone el traslado a la localidad vecina. Históricamente ha sido Utrera la ciudad que aporta un mayor número de usuarios a este servicio.
Desde que el organismo autonómico tomó la decisión unilateral de llevar este servicio a Los Palacios, el Ayuntamiento utrerano viene reclamando a la Junta de Andalucía que salud mental retorne a su sede inicial. Más recientemente ha sido el alcalde, José María Villalobos, el que ha lanzado una novedosa propuesta. Se trata de pedir al organismo autonómico la construcción de un nuevo centro de salud en los terrenos que actualmente ocupa la Policía Local de Utrera, que quedarán libres antes de finales de año y donde se podría ubicar la sede de este servicio. Todo ello lo justifica el hecho de que el centro de salud Utrera Sur «atiende en la actualidad a más de 30.000 personas en unas instalaciones completamente insuficientes».
«Salud mental nunca se debería de haber marchado de Utrera. Con el proyecto que hemos puesto encima de la mesa de construcción de un nuevo centro de salud, en el que ya veníamos trabajando con la Junta desde el 2017, es una oportunidad que no podemos desaprovechar», ha explicado el regidor local.


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