El Partido Socialista de Utrera establece expresa «su profunda preocupación ante la aprobación del nuevo plan de subvenciones presentado por el gobierno de Francisco Jiménez (PP)». «Un plan que, lejos de responder a criterios de objetividad, justicia social y eficiencia, evidencia un preocupante retroceso en la gestión pública del Ayuntamiento de Utrera», añaden.
La oposición declara que «la falta de transparencia y evaluación es alarmante: solo 4 de las 14 áreas municipales han presentado la evaluación del plan de subvenciones de 2024, incumpliendo así con
los procedimientos que el propio equipo de gobierno se había autoimpuesto. Este déficit de rigor plantea serias dudas sobre la voluntad de rendición de cuentas del ejecutivo local».
Suman que «el nuevo plan presenta numerosas subvenciones a dedo, algo que todas las organizaciones dedicadas a luchar contra el fraude y la corrupción desaconsejan porque fomenta prácticas clientelares». Ante esto, se preguntan «¿por qué se otorgan subvenciones directas a determinadas entidades y se excluyen otras? ¿Por qué dos asociaciones que realizan funciones similares reciben importes radicalmente distintos?». Y responden que «estas decisiones, lejos de responder a criterios técnicos, parecen obedecer a intereses particulares. A ello se suma una preocupante política de recortes que afecta directamente a áreas esenciales para el bienestar ciudadano». «Se ha reducido en un 60% el presupuesto destinado a emergencia social —pasando de 252.000 a 100.000 euros—, mientras que otras partidas como igualdad, mayores o educación también se ven mermadas. Resulta llamativo que estos recortes coincidan en cuantía con el incremento en los fondos destinados a festejos».
Continúan mencionando a los vecinos de la Barriada de la Fontanilla, «el acalde les prometió una solución para la conexión al sistema de saneamiento». «Sin embargo, la realidad es que se ha planteado una actuación por fases, con una subvención que solo cubre la mitad del coste, trasladando la carga a los propios vecinos.
Esta decisión, que contradice lo comprometido, demuestra una clara falta de voluntad política para dar respuesta a los problemas reales de la ciudadanía». «Mientras se recorta en servicios sociales, el gobierno municipal destina 1,5 millones de euros a la adquisición de vehículos, algunos con un coste individual superior a los 50.000 euros. Esta desproporción en las prioridades presupuestarias resulta inaceptable».
Desde el PSOE de Utrera denuncian «un modelo de gestión caracterizado por la falta de transparencia» y exigen al alcalde «que rectifique y ponga en el centro de su acción política las verdaderas necesidades de los utreranos».

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