La construcción de una gasolinera low-cost en las cercanías del IES José María Infantes en la entrada del Junquillo ha generado un gran debate ciudadano y político. Desde el grupo socialista afirman que la reordenación vial producida por la apertura de la misma en la rotonda de la travesía de la carretera A-394 «está provocando problemas en la circulación y la seguridad vial». «Existe un riesgo inmediato para peatones, en su mayoría menores, y para los conductores. La acumulación de vehículos, la falta de orden en la circulación y la actividad constante de la gasolinera han generado un escenario de conflicto permanente», añaden.
La oposición explica que «la reordenación del tráfico ha eliminado la salida natural existente y ha concentrado toda la circulación en la calle Paloma, una vía que no soporta ese volumen». Además, continúan, «se ha modificado la señalización y se han ejecutado actuaciones sobre el viario que han alterado recorridos consolidados. Como consecuencia, los conductores buscan la salida habitual y acceden por calles ahora configuradas en contramano».
Aseguran que esto no se trata de un hecho aislado, «es el resultado de una ordenación que no funciona. Vehículos cruzándose, maniobras forzadas y circulación desordenada en un entorno con presencia de menores».
A todo ello, suman «la situación de los peatones, principalmente alumnos del centro, que se ven obligados a deslazarse entre vehículos en una zona saturada, con entradas y salidas continuas de coches que generan giros y aceleraciones peligrosas». Un escenario que, para el PSOE local, «es consecuencia de decisiones del gobierno del Partido Popular en Utrera y del alcalde, Francisco Jiménez, y de una actuación que, en su estado actual, parece permitir que los promotores ejecuten cambios sobre el viario sin el control necesario, generando un problema de seguridad donde no lo había».
Desde el grupo socialista afirman que esta situación «no consta públicamente de un estudio de movilidad que avale la reordenación del tráfico implantada en la zona». «El Ayuntamiento de Utrera debe actuar de forma inmediata para restablecer la seguridad, corregir la señalización y ordenar el tráfico en la zona, garantizando de forma efectiva la seguridad de los menores que se desplazan a diario por estas calles».
«Cuando hay menores y el riesgo es evidente, no caben errores ni demoras. Con la seguridad de los menores no se juega», concluyen.

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