En la obra, que cautivó al auditorio, tres artistas reflexionan desde el humor y la ironía sobre lo que pertenece o no al universo flamenco, contando cada una su propia andadura
Crónica y fotografías José Manuel Brazo Mena
Dentro del ciclo de conciertos Noches del Castillo, el patio de armas de la fortaleza utrerana acogió el viernes, 18 de julio, la divertida comedia “El Payo, el Guiri y el Gitano”, producida por “La Improbable Cia. Flamenca” y protagonizada por tres intérpretes que desde el humor y la ironía reflexionan constantemente sobre lo que pertenece o no al universo flamenco, además de contar cada uno cómo ha llegado al reconocimiento artístico por distintos caminos.
La dramaturgia del espectáculo presentó a un cantaor de Albacete, Alejandro Villaescusa; a un guitarrista de los Países Bajos, Tino Van der Sman, y a un bailaor gitano de Sevilla, José Manuel “El Oruco”, que escenificaron bajo la dirección de la belga Sylvie Nys, un encuentro para un ensayo general, donde trataron de entender cómo el arte flamenco ha llegado a sus vidas, mientras se cuestionaban si han encontrado su sitio en el mundo del flamenco.
La escena ocurre en un lugar de ensayo, donde el público disfruta riéndose a carcajadas, mientras se evidencian las dificultades que surgen a la hora de trabajar en conjunto. Intercambiando anécdotas y vivencias, los tres artistas desvelarán a base de humor cuáles fueron los pasos que los llevaron hasta cierto reconocimiento, cada uno desde una trayectoria radicalmente diferente, y procedencia cultural distinta en ese complejo mundo del flamenco.
El payo, después de tocar en su infancia el tambor, su pasión por cante jondo lo llevó a abandonar el oficio de molinero, para dedicarse a estudiar flamenco, hasta conseguir el título en el Conservatorio Superior. El guiri, por su parte, un holandés que aprendió a tocar la sonanta “para encontrar a su padre”, mientras que el gitano, “aprendió a bailar fijándose de El Torombo, se casó a los 14 años, porque quiso, y ahora con 37 ya es abuelo”, dijo.
Así, la hilarante pieza teatral consiguió su objetivo, ya que hizo reír a compás con una historia que trenzó las experiencias de estos tres artistas de orígenes bien distintos, pero totalmente representativos de la fauna flamenca. «A Alejandro Villaescusa le tocó interpretar a un cantaor de Albacete, muy de humor manchego, muy Hora Chanante; Tino era más de humor inglés y El Oruco tiene el áge de aquí, con ese baile tan genuino y lleno de gitanería”.
En este ensayo abierto, los tres intérpretes reflexionan desde el humor sobre la inclusión/exclusión dentro del flamenco y el recorrido propio de cada uno, además de ironizar sobre el encasillamiento de este arte. Una investigación artística y sociocultural impregnada de educación, convicciones, deseos, y contradicciones que dan lugar a una escenificación muy particular, fruto de identidades polarizadas ofreciendo un punto de reunión.
Nada del universo flamenco se escapa a la ironía de esta comedia, hasta la crítica del flamencólogo “más feroz” salió a colación, tratada en clave de humor, mientras Alejandro Villaescusa, cantaba por bulerías “que los puristas del flamenco no se me enfaden, soy un payito con suerte que cuenta chistes entre los cantes, soy un cantaor de chiripa, soy un payaso, ¡aaaaaaaahhhhhhh, soy un farsante!”.
El espectáculo teatral que vimos anoche en el Castillo de Utrera, y en el que todo el público asistente coincidió en elogiar con sus risas y constantes aplausos, evidencia que el flamenco no sólo es arte puro y encorsetado, sino que también puede ser otra cosa, algo distinto como demostró la reflexión escenificada por los tres flamencos, con su tratamiento acertado desde el cante, el toque, el baile, el humor , la risa y la diversión. Todo un ensayo para reflexionar.
“O Sister”, presentará su nuevo disco “Brand New Day”, el viernes, 25 de julio
El ciclo de conciertos “Noches del Castillo” que se están celebrando con éxito en la fortaleza, organizado por la delegación municipal de Cultura, continuará el próximo viernes, 25 de julio, con la actuación de la banda “O Sister”, que después de 15 años de carrera presentarán su sexto disco “Brand New Day”, como un renacimiento del grupo, en el que sus componentes prescinden de disfraces para mostrar su diversidad, liberados de cualquier atadura de estilo,pero sin dejar atrás el encanto del jazz y del swing. No se lo pierdan.

Deja una respuesta