Cinco líneas, diez autobuses y 58 paradas. Éstas son algunas de las cifras que traerá consigo el nuevo servicio de autobús urbano que el Ayuntamiento de Utrera confía en poner en marcha durante el último trimestre de este año.
Después de que la popular «empresita» dejara de prestar servicio en Utrera, el actual transporte público cuenta con poca afluencia de viajeros. Son unos 90.000 al año los que utilizan los vehículos de la empresa Los Amarillos. Con el objetivo de mejorar la movilidad en el casco urbano, se va a implantar un nuevo planteamiento de autobuses, cuyos detalles ha dado a conocer el alcalde, José María Villalobos (PSOE).
El regidor local considera que el citado proyecto es «uno de los principales de todo el mandato, ya que queremos que Utrera sea conocida a partir de ahora no por ser una de las ciudades que más vehículos por habitantes tiene, sino por contar con uno de los mejores servicios de transporte urbano de toda España en ciudades de nuestro tamaño».
Los planes del equipo municipal pasan por llevar a cabo los trámites administrativos para licitar el servicio cuanto antes, a lo largo del mes de abril, y que los nuevos autobuses, proporcionados por la empresa que gane el concurso, comiencen a circular por las calles de Utrera en el próximo mes de octubre o como muy tarde a finales de año. «Queremos darle un nuevo enfoque al autobús de Utrera para que sea utilizado por personas de todas las edades. Según nuestros cálculos, cada utrerano tendrá una parada, como muy lejos, a 300 metros de su casa», ha explicado Villalobos.
Cuatro de las cinco líneas que funcionarán en Utrera (Fontanilla, Militares, Consolación y Mulata), tendrán como epicentro la estación de trenes de la ciudad, mientras que la otra línea (llevará el nombre «Vereda») recorrerá de Norte a Sur esta arteria principal utrerana. De esta manera, las líneas centrales sobre las que articulan las nueva cinco líneas serán la propia estación ferroviaria (por la que, en 2017, pasaron 1,3 millones de viajeros) y la avenida María Auxiliadora, llegando incluso por un lado al polígono industrial La Morera y por el otro lado a la futura «Ciudad del Deporte» de Vistalegre.
Para detectar las necesidades de los utreranos en materia de movilidad y señalar las deficiencias de los actuales autobuses, el Ayuntamiento ha encargado a lo largo del último año y medio un estudio pormenorizado a una consultora especializada en el sector. Se ha llevado a cabo un trabajo de campo a través de más de mil encuestas telefónicas, con el objetivo de diseñar un nuevo autobús que sea útil para el día a día de los ciudadanos.
La frecuencia de paso de los nuevos autobuses urbanos oscilará entre los 20 y 30 minutos, dependiendo del momento del día, mientras que comenzarán a circular, de lunes a viernes, a partir de las 6.30 horas -con el objetivo de ofrecer una alternativa a los utreranos que tienen que tomar el tren a horas muy tempranas de la mañana y necesitan llegar a la estación-. Los viernes y los sábados habrá un servicio especial, que se extenderán por las noches hasta las 24.00 y las 1.00 horas, respectivamente.
Otra de las novedades que conlleva el diseño del nuevo servicio de transporte público es la intención de volver a ofrecerle uso a la «abandonada» estación de autobuses que se encuentra en la avenida de Los Palacios. Esta infraestructura se convertiría en la base de la empresa que finalmente se haga con el servicio en el proceso de licitación, para ser usada como centro logístico.
Los cálculos del equipo de gobierno municipal es que el servicio salga a licitación por un montante anual que ronde los 500.000 ó 600.000 euros, mientras que las tarifas que se impongan para cada viaje también se reflejarán en el pliego de condiciones. «La idea es que existan bonos mensuales a precios muy económicos, bonos mensuales y bonos de diez viajes. El billete univiaje rondará los 1,5 euros aproximadamente», precisó el alcalde.

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