Tres meses ha permanecido abierto el mercadillo de Utrera cada miércoles durante la «nueva normalidad». Sin embargo, esta semana ya no podrán verse los puestos ocupando el recinto ferial, tras el decreto del Ayuntamiento al respecto.
El pasado viernes lo anunciaba el alcalde, José María Villalobos, quien daba a conocer que la intención de esa medida es limitar los contactos para minimizar los efectos de la pandemia de COVID-19. «Esta es prácticamente la última medida que se puede tomar desde el ámbito municipal, y lo hemos decidido ante la preocupante situación en la que se encuentra Utrera», explicó el regidor local.
La cancelación de esta actividad comercial se suma al largo listado de decisiones que se han ido conociendo desde el pasado mes de agosto para frenar la expansión de la COVID-19. Así, se cancelaron los espectáculos musicales en los barrios, se han prohibido las actividades de ocio en la calle y la botellona; tampoco está permitido fumar en los parques; se ha intensificado la limpieza y desinfección de espacios municipales y vía pública; se decretó el cierre de los parques infantiles y la limitación de las zonas de uso en los parques; se han cerrado las instalaciones y las escuelas deportivas; están prohibidas las visitas a la residencia de La Mulata; y se mantiene el cierre del centro de día de la calle Molares.

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