[En la tarde del sábado, 14 de marzo, han quedado suspendidas las celebraciones de misas con fieles, y Utrera cerrará todas sus iglesias]
La vida religiosa de los utreranos también se va a ver afectada por la pandemia de coronavirus que esta azotando el planeta. En concreto, la Archidiócesis de Sevilla ha marcado unas directrices para saber cómo actuar ante esta crisis.
Una de las primeras recomendaciones pasa por seguir las misas a través de la radio, la televisión e Internet, haciendo la comunión espiritual. Asimismo, recuerdan que los fieles están dispensados de la asistencia a la celebración dominical.
A pesar de esta medida, el Arzobispado ruega que los templos sigan abiertos, como habitualmente, para favorecer la visita al Santísimo y la oración personal. De hecho, pide a los sacerdotes que celebren diariamente la eucaristía, aunque sea con un número muy limitado de fieles e incluso sin ellos, «ofreciéndola especialmente por las personas fallecidas y enfermas, y poniendo como intención la superación de esta pandemia».
Por otro lado, insta a suspender las celebraciones públicas de piedad popular en este tiempo de Cuaresma, previo a la Semana Santa, como vía crucis, retiros, conferencias y charlas cuaresmales. En cuanto a los cultos internos de las hermandades, ante esta situación excepcional, «las juntas de gobierno tienen la potestad, y la responsabilidad consiguiente, de decidir sobre la supresión o celebración de los mismos». En el caso de que se mantengan –al igual que en las celebraciones comunitarias de matrimonios, bautizos, eucaristías y funerales-, la Archidiócesis pide que el número de los asistentes no sea superior al tercio del aforo de la iglesia y que se respete la distancia de seguridad mínima de un metro y medio de distancia entre las personas.
De igual modo, se plantea la suspensión de todas las actividades de formación y catequesis para niños, jóvenes y adultos, que se reanudarán cuando se retome la actividad docente en los centros educativos. También quedan pospuestas las celebraciones comunitarias del sacramento de la confirmación para el tiempo de la Pascua.
El Arzobispado recomienda a los sacerdotes que sigan ofreciendo el sacramento de la penitencia, manteniendo la distancia recomendada, habilitando para ello alguna sala o zona para llevarlo a cabo. Y ante las celebraciones de las primeras comuniones, previstas inmediatamente después de Semana Santa, «quedamos a la espera de las indicaciones que las autoridades sanitarias puedan hacer para ese tiempo».
En caso de que los fieles acudan a las eucaristías, recomiendan que la comunión se reciba en la mano y que se suprima el gesto de la paz. También se pide que se suprima el agua bendita a la entrada de los templos, y se recuerda a los sacerdotes y ministros extraordinarios de la comunión la necesidad de lavarse las manos con jabón y usar gel desinfectante antes y después de la distribución de la comunión.

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