Con ese aumento, la ciudad alcanza sus cifras habituales previas a la pandemia, tras dos años con menos delitos debido a las restricciones
La criminalidad ha vuelto a alcanzar en Utrera sus niveles habituales previos a la pandemia de COVID-19. Así se desprende del último informe publicado por el ministerio del Interior, donde recoge los datos relativos a las distintas infracciones penales registradas en la ciudad.
El pasado 2022 fueron un total de 2.153 las contabilizadas en la localidad, lo que supone un aumento del 11,6% con respecto al ejercicio anterior. Fue aquel, el de 2021, un año que todavía estuvo marcado por diversas restricciones como consecuencia de la crisis sanitaria, de ahí que la criminalidad se moviera en niveles inferiores a los habituales. En este sentido, si se comparan los datos con los notificados en 2019, previo al estadillo de la pandemia, las infracciones penales disminuyeron el 0,5%.
Del conjunto de tipologías penales, destaca la disminución del 40% que han experimentado durante el año pasado las sustracciones de vehículos. También se ha registrado menos delitos de tráfico de drogas (-23,5%), delitos contra la libertad sexual (-10%) y robos con fuerza en domicilios y establecimientos (-8,5%).
Por el contrario, han crecido de forma exponencial los delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria (250%), los robos con violencia e intimidación (26,7%) y los hurtos (23,9%). También ha aumentado la cibercriminalidad (57,6%), siendo especialmente llamativo el incremento de las estafas informáticas (+60%).

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